San José, 26 abr (elmundo.cr) – Este sábado se dio la inauguración de la primera de las tres Torres del Espíritu Santo de la Asociación Obras del Espíritu Santo.
El padre Sergio Valverde señaló que “si no fuera por el señor no existiría nada de cuanto existe, no existiría la tierra ni nada de lo que ello contiene, no tendríamos presidente, ni presidente electa, ni seguridad pública, que estamos limpiando el narcotráfico de este país, estamos limpiando a Costa Rica, nuestros Barrios del Sur están limpiecititos, muchos bichillos se han ido porque tienen miedo, porque hay mano dura contra el narcotráfico, gracias a Dios”.
“Cada uno de esos pisos está dedicado a un don del Espíritu Santo, no son 7 por casualidad ni porque se me ocurrió, sino porque el señor así lo pidió”, aseguró.
El padre Valverde explicó que la construcción de la primera torre fue posible gracias al Movimiento Cooperativo, al anterior Concejo Municipal de San José, al Gobierno de la República, Guías y Scouts de Costa Rica, Mejoremos Costa Rica, comercio, Gobierno de Estados Unidos y Canadá, Colegio Santísima Trinidad y familias costarricenses.
“Si los gobernantes señor te alaban y te respetan y te honran habrá bendición en una nación, si los líderes señor de los supremos poderes de la República te honran, te alaban y se someten a tu gloria todo cambia en una nación, se rompen las maldiciones y las esclavitudes cuando hay gobernantes que doblan rodillas y que no les tiembla la voz para decir a Costa Rica que Dios te bendiga, cuando eso pasa hay bendición en un país”, sostuvo.
El padre Valverde recalcó que “Costa Rica es un país de bendición, ya se acabaron en el nombre de Jesús, se acabó el yugo que nos tenía oprimidos, donde hubo tiempos que ni siquiera podíamos nombrar el nombre de Dios, ya eso se acabó, hoy somos libres”.
“Un sueño hecho realidad, lo que pareció un sueño hoy es una realidad, siete pisos. Es una respuesta a un problema del país, que pasa cuando los niños cumplen 18 años, para esos niños, tienen que salir, ¿a dónde? ¿Quién nos recibe ese paso al vacío, ese brinco, quién? Se pierden muchos de ellos, ya no más, ese grito de miedo, de injusticia, de soledad de los jóvenes ya se acabó, ahora que hay un espacio para que esos jóvenes sin diferencia en nacionalidad, sin diferencia en religión y sin ningún tipo de diferenciación vengan aquí”, celebró.
El padre Valverde insistió que “hoy callamos el grito del dolor y la soledad, hoy los jóvenes ya no tienen miedo de cumplir 18 años en los albergues, porque hemos ido a visitar a todas las instituciones que tienen menores de edad para decirles vengan aquí hay campo para ustedes y los vamos a ayudar con un oficio, una carrera técnica, universitaria o el bachillerato”.
“Gracias por todos los que han ayudado, a don Rodrigo por permitir que alguien sencillo de Cristo Rey donde nací y donde le rogaría a Dios poder morir, por haber creído, por haber luchado con nosotros, por no habernos abandonado en el momento más difícil de este proceso, por haber cumplido”, enfatizó.
El padre Valverde continuó agradeciendo a la presidenta electa, “Laurita, le digo así con cariño porque ha sido compañera de camino, cuando yo iba con mi mala letra y mis papeles siempre, gracias a Dios usted me abrió las puertas, con el amor que usted me atendió hizo que aquellas líneas que tenía yo de un sueño, las puso no solamente en español con la ciencia propia que le asiste en el campo de economía y todo el desarrollo de mi plan sino que hasta me lo puso en inglés, y lo logré mandar a un montón de lugares y han ido respondiendo. Gracias por no habernos fallado y por estar aquí doña Laura, gracias de corazón doña Laura por ayudarnos”.