San José, 26 ene (elmundo.cr) – El sismólogo Marino Protti, del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (OVSICORI-UNA), participará en una expedición oceánica internacional este mes de marzo. Junto a científicos estadounidenses, instalarán instrumentación geodésica en el fondo del océano frente a Nicaragua y la Península de Nicoya, a bordo del buque Atlantis II.
El objetivo es estudiar la deformación del fondo oceánico asociada a los ciclos sísmicos en ambos segmentos, para comprender las marcadas diferencias en su comportamiento.
“Con la repetición anual de esas mediciones, en pocos años, se podrán obtener valores de deformación del fondo oceánico en ambos segmentos de subducción, para así comprender mejor la génesis de terremotos y tsunamis”, explicó Protti.
La instrumentación consiste en monumentos geodésicos de concreto que se colocarán a 3000 metros de profundidad. Estos emitirán señales acústicas que serán recibidas en la superficie para determinar su ubicación precisa y medir la deformación del fondo oceánico.
Michael Flores, encargado de Negocios de la Embajada de Estados Unidos, destacó la importancia de la cooperación científica entre ambos países. “Comprender mejor la génesis de los terremotos y tsunamis fortalece la capacidad preventiva de ambos países, volviéndolos más seguros ante este tipo de eventos”, afirmó.
La zona de subducción de Centroamérica presenta dos segmentos con comportamientos distintos. Frente a Nicaragua, los terremotos, aunque de menor intensidad, generan tsunamis catastróficos. En contraste, en la Península de Nicoya, los sismos alcanzan magnitudes mayores, pero no producen tsunamis.
Protti explicó que la subducción de placas tectónicas es responsable de los terremotos más fuertes y los tsunamis. La deformación de la superficie terrestre antes de un terremoto proporciona información crucial sobre las características del futuro sismo.