
San José 12 ago (elmundo.cr) – El exdiputado de la República Otto Guevara, señaló que según la OCDE “el financiamiento de la educación pública universitaria es injusto e inmoral”.
Ante esto el político aseveró que “las estatales son ineficientes y poco transparentes, al servicio de argollas universitarias que monopolizan el poder y los recursos”.
“Mientras que la inversión en educación preescolar, general básica y diversificada bajará a 4,3% del PIB, las universidades públicas pretenden seguir recibiendo casi el 30% del presupuesto destinado a estos niveles escolares”, señaló.
Guevara resaltó que “eso quiere decir que, a pesar de la crisis fiscal que enfrenta el país, exigen que el país les aumente el presupuesto que recibieron el año pasado. Claramente las universidades públicas viven desconectadas de la realidad fiscal de nuestro país”, resaltó.
“¡MAGDALENA NO ESTÁ PARA TAFETANES!”, exclamó.
De igual forma el exparlamentario cuestionó: “¿Saben ustedes que el Estado invierte muchas veces más en los universitarios que en los niños y jóvenes de las escuelas y colegios?”.
Para Guevara “la desproporción es tal, que la OCDE llama a un financiamiento más equitativo, para atender las obligaciones de la educación preescolar, primaria y secundaria, los únicos niveles educativos que la Constitución Política establece como obligatorias, gratuitas y costeadas por la Nación”.
“Mientras que el presupuesto de las universidades creció un 151% entre 2010 y 2022, el de MEP bajó, lo que afectó a más de un millón de estudiantes, un 40% de ellos en condición de pobreza extrema, pobreza y vulnerabilidad, reduciendo los servicios de comedores, transporte y becas”, afirmó.
Para Guevara “eso es absolutamente injustificable, cuando las escuelas se caen en pedazos y los niños y jóvenes no pueden conectarse a Internet”.
“Es inmoral, porque en las universidades públicas todos sus alumnos reciben subsidios estatales, cuando una buena parte de la matrícula de los nuevos ingresos a las universidades públicas, en los últimos diez años, han sido egresados de colegios privados y subvencionados”, aseveró.
“En esta ocasión, defender la llamada “autonomía universitaria” es perjudicar a los niños y jóvenes de escuelas y colegios públicos”, concluyó.