
San José, 3 dic (elmundo.cr) – El liberacionista Rolando Araya sostuvo que el oro de Crucitas debe ser utilizado para resolver la crisis fiscal que enfrenta el país.
Se le consultó al ingeniero que le pareció el final del diálogo multisectorial del gobierno, a lo que respondió que “el diálogo siempre es bueno. Hay que dialogar. Muchas veces hay que tener paciencia, pero del diálogo siempre sale algo positivo”.
“El problema en este caso, es que el producto fue muy pobre en cuanto a ideas concretas sobre cómo bajar el déficit fiscal y más pobre aún en cómo reactivar la economía para resolver el problema social y de paso, el fiscal”, agregó.
Para Araya esto se debe “a la falta de ideas eficaces. Por un lado, según declaró Gerardo Corrales, él y el grupo de empresarios que participaron fueron a evitar que los afectaran con más cargas. Los sindicatos tienen ideas muy simplistas, como poner más impuestos a las empresas. Pero en este momento, como ya lo he dicho, la economía es como una vaca flaca y hambrienta, lo que necesita es pasto, comida, y que la ordeñen”.
A Araya se le preguntó a qué se debe esa economía como vaca flaca, “que lo que estamos produciendo no alcanza para sostener el Estado y los programas sociales. El país necesita producir más y corregir algunas deficiencias muy claras”, contestó.
“Debe hacerse también una reforma bancaria. Los bancos no están sosteniendo a la economía. La economía los lleva al hombro. Las tasas de interés son excesivas, pero nadie se fija que así cuesta mucho salir adelante. Cuentan con muchos recursos, pero solo los prestan para consumo o para el gobierno. El país necesita nuevas actividades productivas. Los impuestos que proponen dificultan estos cambios”, aseguró.
Según Araya “cada día se comprueba que tenemos riquezas enormes. La idea que sostenemos es plantear un gran proyecto social y ecológico. Algo así como iniciar la idea de renta básica universal otorgando un salario mínimo a unas cuatrocientas mil mujeres”.
“Con esto, se logra una verdadera revolución social que acabaría con la pobreza muy rápido y reactivaría la economía de inmediato. Y al lado de esto, un proyecto ambiental como establecer que el país sólo dejará entrar autos eléctricos y cambiar la flota totalmente en un plazo determinado”, insistió.
¿De dónde saldrían los recursos?, se le cuestionó, Araya explicó que “ahí es donde entran los minerales. Hay que establecer que su explotación sólo la puede hacer el Estado y el producto sólo puede ser usado para estos fines”.
“Cada vez se constata más la existencia de decenas de miles de millones de dólares en oro, cobre, platino, paladio y otros metales. Yo estoy muy sorprendido. Y lo mismo con el gas natural. Esto hay que aprovecharlo en favor del pueblo. En diez años pasaríamos a ser un país de altos ingresos, sin pobres y sin problemas fiscales. Hasta se podrían rebajar impuestos. Nuestras riquezas son gigantescas”, concluyó.