San José, 22 abr (elmundo.cr) – La diputada oficialista Pilar Cisneros rechazó categóricamente tener vínculo alguno con la denuncia que se sigue contra el empresario Leonel Baruch y el Banco BCT, asegurando que se ha pretendido vincularla injustamente a una campaña contra el dueño de CRHoy.
“Rechazo categóricamente que yo tenga algo que ver en la denuncia que se sigue contra el señor Leonel Baruch y su Banco BCT. No tengo la menor idea”, expresó Cisneros con vehemencia.
En su intervención, la legisladora del oficialismo negó haber dado instrucciones para realizar un video en TikTok. “¿Quién puede ser el gran mentiroso que dice que yo le ordené hacer el TikTok, TikTok del cual me enteré cuando el señor ministro de Hacienda, Nogui Acosta, lo mencionó en una comparecencia aquí en el Plenario?”, cuestionó.
Cisneros también aludió al contexto internacional del caso, sugiriendo que los cuestionamientos podrían estar relacionados con un nerviosismo creciente por parte del empresario. “A ver, yo creo que el señor Baruch está nervioso. Está nervioso porque la Fiscalía panameña dice que hay un banco costarricense que ha lavado por lo menos 100 millones de dólares, según dice La Estrella de Panamá”.
En un tono desafiante, la diputada insistió en que no existe ninguna estructura detrás de estas revelaciones que esté conectada con ella. “¿Dónde está la organización criminal? ¿Acaso nosotros le ordenamos hacer esa publicación a La Estrella de Panamá o le dijimos a la Fiscalía lo que tenía que decir? No, señor. Organización Criminal definitivamente no tiene nada que ver con Pilar Cisneros”, recalcó.
La legisladora finalizó su intervención remarcando que corresponderá a las autoridades judiciales, tanto panameñas como costarricenses, esclarecer los hechos. “No sé si tendrá que ver algo con el señor Leonel Baruch. El tiempo dirá, la Fiscalía panameña dirá, y la Fiscalía costarricense tendrá que darle la cara a la ciudadanía para explicarle por qué no investigó que un banco tico sea un gran lavador de dinero”.
La polémica se enmarca en una creciente tensión política entre sectores del oficialismo y medios de comunicación críticos del gobierno, en medio de investigaciones judiciales que ahora trascienden las fronteras nacionales.