Por Philipp Brandstaedter (dpa)
Las orcas son grandes cazadores. Aprenden las tácticas de caza de sus familiares, por ejemplo de su abuela. La hembra más anciana es la que tiene la mayor experiencia. Investigadores de la costa oeste de Estados Unidos descubrieron que las familias de orcas la pasan mal si no cuentan con la presencia de las abuelas. Porque son ellas las que mejor conocen las técnicas de caza para cada presa.
«La unidad de la familia es enormemente importante para las orcas», explica el investigador Fabian Ritter. Muchas orcas viven siempre en el mismo grupo familiar, rodeados de sus parientes más cercanos. «Aparte de las orcas, este comportamiento sólo se conoce de los primates, los elefantes y otras especies de ballenas», agrega.
Fuera de la familia las orcas apenas se relacionan con otras orcas. Estas ballenas crecen al lado de sus hermanos, padres y abuelos. Esto hace que cada comunidad de orcas sea un poco diferente de las otras en sus costumbres.
Los científicos están convencidos de que las orcas son animales extraordinariamente inteligentes. Sin embargo, no gozan de buena fama entre los seres humanos. «La gente las consideran un tanto siniestras», dice Fabian Ritter. «Probablemente tiene que ver con que sean tan grandes, con dientes filosos».
Muchos las conocen como «ballenas asesinas» porque cazan otras ballenas y porque las escenas de captura de pequeños lobos marinos en la costa conmueven a los seres humanos.
Sin embargo no hacen otra cosa que cualquier otro animal depredador. «Tampoco llamamos a los leones felinos asesinos, simplemente porque cazan su alimento», dice Ritter.