San José, 21 sep (elmundo.cr) – En una acción sin precedentes, la operación ATLAS NEXUS ha logrado desmantelar decenas de redes criminales transnacionales, marcando un hito en la cooperación internacional entre fuerzas de seguridad, autoridades aduaneras y judiciales de América Latina, el Caribe y Europa.
La operación, liderada por la Policía Federal belga y coordinada por la plataforma EMPACT, FRONTEX y CARICOM IMPACS, contó con el apoyo fundamental del programa EL PACCTO 2.0. El objetivo principal fue golpear cinco mercados criminales prioritarios: tráfico de drogas, trata de personas, fraude documental, tráfico de armas y delitos medioambientales.
Impacto en Costa Rica
El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de Costa Rica desempeñó un papel protagónico en esta ofensiva. Durante la operación, las autoridades nacionales incautaron más de 27,8 toneladas de drogas, de las cuales 24,5 toneladas corresponden a cocaína y 3,2 a cannabis. Además, se decomisaron 181 armas de fuego y se rescató a 14 víctimas de trata.
La acción en suelo costarricense permitió la detención de 375 personas y el aseguramiento de 169 propiedades, 800 cabezas de ganado y 464 piezas de joyería. Destaca la captura de uno de los fugitivos más buscados del país, quien permanecía prófugo desde hace una década y contaba con órdenes de captura de la DEA.
Asimismo, la investigación desarticuló una red que operaba desde Colombia hacia Europa a través del Caribe sur costarricense. Según el reporte, la estructura criminal contaba con una red de colaboradores que incluía a un antiguo alto cargo de la justicia y la seguridad, quien fungía como representante legal de la organización.
Resultados globales
A nivel internacional, la operación movilizó a más de 8.680 agentes en 35 países, resultando en 490 detenciones y la incautación de 156,9 toneladas de sustancias ilícitas. Entre los hallazgos más relevantes se encuentra el desmantelamiento del primer laboratorio de procesamiento de cocaína detectado en Irlanda y la clausura de minas ilegales de oro en la Guayana Francesa.
“Interceptar los envíos no es suficiente: el objetivo es desmantelar las estructuras que los hacen posibles y privarlas de los recursos que las sostienen”, señalaron las autoridades coordinadoras tras el operativo.
La logística incluyó la inspección de 110 aeronaves, 28 embarcaciones y 271 contenedores. Además de la participación de países latinoamericanos y europeos, se sumaron esfuerzos de naciones como Australia, Estados Unidos y el Reino Unido, consolidando una respuesta coordinada que permitió cruzar información de inteligencia en tiempo real para actuar simultáneamente en varios continentes.