San José, 31 jul (elmundo.cr) – La homilía de este jueves en la Basílica de Nuestra Señora de los Ángeles estuvo marcada por un contundente mensaje del obispo de la Diócesis de Tilarán-Liberia, Manuel Eugenio Salazar Mora, quien abordó temas como la corrupción, el narcotráfico, la polarización y el papel de la Iglesia en la discusión de los asuntos nacionales.
Durante su intervención, el jerarca defendió el derecho de la Iglesia católica a pronunciarse sobre los problemas que afectan al país.
“Los pastores católicos deben hablar de los problemas del país, del bien común, pero no meternos en política partidista, banderías políticas, porque lo prohíben las leyes de este país. Dato curioso, prohibición que no afecta a los pastores protestantes. Solo a nosotros nos ponen bozal, los pastores católicos”, manifestó.
El obispo también rechazó la corrupción, el narcotráfico y los extremos ideológicos, al advertir sobre los riesgos que representan para Costa Rica.
“No queremos un narcopaís, un narcoestado. No queremos corrupción en el país, estamos hartos. Muchos pobres, cada vez más pobres. No a la extrema izquierda atea, no a la extrema derecha de un capitalismo salvaje; lo ha dicho por décadas el Magisterio universal”, afirmó.
Salazar sostuvo que la Iglesia tiene la responsabilidad de señalar lo que considera injusticias y defender el bien común, aun cuando ello genere críticas.
“¿Por qué la Iglesia se mete a hablar? La Iglesia se mete a hablar porque la autoridad se la da su cabeza, Jesucristo, el santo”, expresó.
Asimismo, indicó que los líderes políticos no pueden impedir que la Iglesia se pronuncie sobre asuntos de interés nacional.
Finalmente, hizo un llamado a la unidad de los costarricenses y reiteró que la misión de la Iglesia es orientar sobre la realidad social del país sin involucrarse en política partidista.