
San José, 31 jul (elmundo.cr) – La Cámara Nacional de Armadores y Agentes de Vapores (NAVE) hace una advertencia a las autoridades sobre la compleja crisis que se presenta en el sector naviero y afirman que de continuar, puede presentar una mayor afectación a los usuarios en el corto plazo, debido a la imposibilidad de Japdeva de solventar los problemas que se presentan en su operación portuaria.
Débiles respuestas, soluciones insuficientes y mejoras urgentes en la comunicación por parte de Japdeva, son parte de las quejas de la agrupación, que se ha acercado a la entidad en reiteradas ocasiones para solicitar soluciones oportunas y concretas ante la situación que enfrentan actualmente en los puertos de Limón.
Alfredo Salas, director ejecutivo de NAVE explica: “Japdeva tiene a disposición cuatro remolcadores de los cuales solo dos están funcionando actualmente, pues de los restantes uno se encuentra en reparación y el otro constantemente debe salir a mantenimiento por su mal funcionamiento, lo que es insuficiente para la demanda requerida por los usuarios”.
Por otra parte, las dos grúas porticas adquiridas por Japdeva a inicios de año con un valor de $16 millones y que entraron en funcionamiento con el objetivo de mejorar los rendimientos por movimientos de contenedores por hora en las naves atracando en su muelle, han registrado un rendimiento menor a lo esperado.
Una de ellas funciona con rendimientos muy variables dependiendo del operador, mientras que la otra se encuentra fuera de servicio por un daño, sin que la autoridad portuaria haya manifestado oficialmente el programa de reactivación de la misma o la fecha de arribo del repuesto requerido.
Según Salas, por cada día de atraso, un barco genera pérdidas que oscilan entre 15 mil y 50 mil dólares debido a costo de tener un barco parado, consumo de bunker del barco, electricidad y diésel por conexión de refrigerados, caídas a muelle de contenedores, almacenajes y además costos adicionales relacionados con la demora en la cadena logística (transporte terrestre, trámites aduanales, etc).
Para exponer esta problemática y otros inconvenientes, hace poco más de un mes, los representantes de Nave se reunieron con Greivin Villegas, presidente ejecutivo y Jose Aponte, gerente de operaciones de Japdeva y acordaron al menos nueve acciones urgentes para el sector.
Sin embargo, para lidiar con la situación, el gremio y usuarios del muelle se han visto obligados a subcontratar equipos ‘top loaders’, lo que ha significado un importante costo adicional para los afiliados a la Cámara. Aunado a esto, los procesos de autorización para los ingresos de estos equipos son sumamente tediosos, lo que genera atrasos adicionales en cuanto a bodegaje.
Esta situación se agrava considerando las malas condiciones de infraestructura vial del país y las ondas tropicales que limitan la operación dentro y fuera de puerto, afectando en gran manera al proceso de exportación e importación.