
Alajuela, 5 dic (elmundo.cr) – A continuación la entrevista con Manuel Porras, líder del Movimiento Rescate Nacional, quien nos habla de la evolución del movimiento y los retos para el 2021.
¿Cuándo y porque nace el Movimiento Rescate Nacional?
El Movimiento nació hace varios años atrás, fruto de un análisis socio-político de la cambiante realidad nacional donde varias personalidades políticas entre las cuales Jose Miguel Corrales, Célimo Guido, Xinia López, entre otros, iniciamos a hacer un diagnóstico, una evaluación de la situación del país, a la vez proponemos una serie de proyectos de ley, tales como el referéndum revocatorio del mandato, para que se pueda cambiar un puesto de elección popular de forma pacífica y democrática tal y como sucede en muchas democracias avanzadas en el mundo. También se presentó a la Asamblea Legislativa el Proyecto de Ley de la Soberanía Alimentaria, expediente 21960, entre otras iniciativas.
¿Podríamos hablar de los últimos meses del Movimiento?
Ante las políticas antipopulares impulsadas por el actual gobierno: impuestos a la canasta básica, a los servicios, al agro, venta de activos, privatización servicios, etc., comenzamos a recorrer el país buscando espacios de dialogo con dirigentes de los diferentes sectores regionales y productivos: agropecuario, turismo, pesquero, empresarios, sindicatos, otros, para conocer de cerca las realidades de estos grupos, ahí inició el Movimiento Rescate Nacional.
Los problemas fiscales, sociales y económicos que estamos atravesando, son parte de la gestión heredada por gobiernos pasados, agravada por el pésimo manejo gubernamental, ulteriormente la crisis se agudizo con la aparición del COVID-19, que dejo al desnudo la incapacidad de este gobierno de enfrentar adecuadamente, no solo desde el ámbito sanitario, sino el económico, sin una verdadera propuesta de reactivación económica, la situación del país. Estamos enfrentando una condición dramática, sin trabajo, con hambre, el agro, la pesca, el turismo, abandonados a sí mismos y sin una visión clara más allá de seguir endeudándonos con más créditos con el FMI.
El malestar social estalló cuando el gobierno solicitó un acuerdo de asistencia financiera al FMI por $1750 millones; acompañada de otro paquete de impuestos, incluso confiscatorios para la propiedad privada, motivo que provocó se canalizara ese descontento a través del Movimiento Rescate Nacional, convirtiéndose en la voz de un importante segmento de la población que hasta entonces no habían sido escuchados por el gobierno. Desgraciadamente ellos tienen oídos solo para sus amigos y correligionarios, solo redundan en sus negocios, para el país no concluyen nada, no tienen ningún consenso, esas mesas están totalmente deslegitimadas, son teledirigidas y condicionadas, por los empresarios amigos que tratan de defender sus mezquinos intereses: los Arias, los Jiménez, los Garnier, Grupo Nación y muchos otros que utilizan sus tentáculos políticos para hacerse de los negocios del Estado y de paso pretenden acabar con las garantías sociales, las conquistas alcanzadas por el pueblo costarricense, el recurso hídrico , el código de trabajo y todo lo que se ponga a su paso, aprovechando tiempos de crisis y confinamiento, buscan adueñarse de “las joyas de la abuela” y con ellas el futuro de las generaciones venideras, eso no podemos permitirlo.
Entre el 30 de septiembre y el 15 de octubre, Rescate Nacional inició un movimiento de resistencia popular, mediante 80 puntos de encuentro ciudadano a lo largo y ancho del territorio nacional. Las comunidades recurrieron a la protesta social para ser escuchados, protestas pacíficas, dentro del marco constitucional, las primeras pruebas de la lucha popular desde hacía 30 años.
El movimiento popular dio un traspié a las pretensiones draconianas del gobierno en las negociaciones con el FMI, que significaban más impuestos, la venta de activos del Estado, privatización de servicios entre otros. Desgraciadamente en la Asamblea Legislativa no existe oposición; PLN, PUSC y PRN, son un apéndice del gobierno, el pueblo se los cobrara en las urnas.
¿De la táctica de los bloqueos a nuevas formas de protestas?
Históricamente la protesta social ha sido el único mecanismo que ha hecho posible ser escuchado por el gobierno y sus acólitos. En muchos casos los bloqueos se salieron de nuestro control, además el gobierno se encargó de infiltrar elementos provocadores en las manifestaciones para desvirtuarla y en muchos otros casos aplicó la fuerza bruta contra la población civil inerme, los datos son irrefutables, violencia gratuita contra mujeres, ancianos y niños, todo está debidamente documentado, es claro que se violaron los derechos humanos que tanto pregona este gobierno.
Queríamos evitar la violencia, al parecer el gobierno no, eso quedó evidenciado con los infiltrados en los movimientos y hacer ver la protesta como violenta y antisistema, hacer pasar campesinos y ciudadanos como terroristas, cuando se trataba de humildes costarricenses que manifestaron su descontento y solicitaron hacer valer sus sagrados derechos constitucionales.
Cuáles fueron los acuerdos alcanzados con la UCCAEP?
Con la UCCAEP no hubo acuerdos, fue un encuentro, un conversatorio, una confrontación de ideas que nos permitió tener un panorama más amplio de la realidad, del clima que vive el sector empresarial honesto con este gobierno, existe una fractura entre la UCCAEP y el gobierno siempre por la falta de diálogo sincero.
Señala don Álvaro Jenkins que el presidente escucha solo a un pequeño grupo liderado por André Garnier que tiene más injerencia en los asuntos de Estado, la UCCAEP considera que las cosas no caminan bien y que hay que enrumbar responsablemente un proyecto país, donde todos tengamos oportunidades. No obstante, es una realidad que un grupo de la oligarquía criolla pretende, a cualquier costo, acabar de empobrecer a los costarricenses, eso no ha sido parte de nuestra idiosincrasia, de nuestra historia.
¿Y las negociaciones del Movimiento con la Presidencia y el Parlamento?
Hemos buscado espacios de dialogo con el gobierno, tuvimos una reunión con el Ministro de la Presidencia, Marcelo Prieto y con el Presidente de la Asamblea Legislativa, Eduardo Cruickshank, el objetivo de dicho encuentro era definir la fecha y la agenda con el Presidente, estamos todavía esperando.
Somos una organización con arraigo popular, en modo responsable hemos buscado el dialogo, hemos visto cerrar puertas en diferentes oportunidades, pero que entienda Carlos Alvarado que la paciencia del Pueblo tiene un límite, tarde o temprano los nudos llegarán al peine; es incomprensible esa falta de humildad del Presidente para reunirse con un grupo de costarricenses y discutir serenamente de problemas que nos atañen a todos, seguimos sin entender a qué le tiene miedo, quizás a las propuestas alternas que hemos planteado para no recurrir a mas endeudamiento o a que se devele la incapacidad del gobierno y su equipo, ya de por si comprobada.
En una democracia madura se tiene que hablar con todos, pero en Costa Rica ha ido perdiendo ese matiz de país pacífico y democrático que siempre buscó soluciones consensuadas, este gobierno es autoritario, no tiene oídos para el pueblo, era de esperar una mayor solidaridad con los sectores más vulnerables por la pandemia, pero no, el primer proyecto aprobado por la Asamblea Legislativa para mitigar los efectos del COVID-19 fue la ley que posibilita a los patronos a reducir las jornadas y los salarios de los trabajadores y hoy algunos patronos inescrupulosos se aprovechan de esa situación para explotar a sus empleados pagando la mitad del salario por jornadas completas e incluso no reportando a CCSS el pago real.
Han aprovechado la coyuntura para hacerse de todos los negocios, lo que generará más pobreza, hemos insistido mucho en el tema de la FANAL es una empresa que pretenden venderla por 9,600 millones y solamente este año la Fabrica le trasladó mas de 15 mil millones de impuestos a Hacienda. FANAL es una institución que distribuye más de 9.000 millones de esos 15 mil millones, a través de la Ley 7972 a organizaciones de bien social como el PANI, IAFA, asilos de ancianos, niños con discapacidad, entre otros, lógicamente también financiar programas del Consejo Nacional de Producción para el sector agropecuario. FANAL distribuye sus utilidades en inversión social, y ellos lo que pretenden es concentrar esa riqueza y dársela a unos cuantos. Con estas cosas no podemos estar de acuerdo.
¿Qué opina del dialogo regional instaurado por el gobierno?
La táctica de evadir la realidad, de no querer escuchar, ni dialogar, en un pueblo amante de la paz y del diálogo, es la forma más visible de cobardía ante un pueblo que demanda soluciones urgentes ante los apremiantes problemas que enfrentamos cada día.
Los acuerdos regionales del gobierno son pura pantomima, una farsa, charlas de café con los sectores afines al gobierno, acuerdos y plazos para la reactivación económica ni la sombra, mucho menos de elementos para combatir la elusión y evasión fiscal, no existen propuestas concretas, consensuadas, ni un calendarización de las mismas, política espectáculo, en un momento donde se requieren con urgencia soluciones reales para el país.
Los grandes problemas estructurales no han sido atendidos. La evasión, la elusión, las exoneraciones a las grandes fortunas y la falsa facturación, el contrabando, los salarios y dietas de altos jerarcas, pensiones de lujo, los contratos de obra pública sobreevaluados y en primer lugar la corrupción y la impunidad, son la causa esencial de la crisis fiscal que vive el país y que estos irresponsables pretenden cargarla sobre las espaldas del pueblo.
Para muestra un botón, vea los proyectos que el Ejecutivo presentó este mes para el segundo periodo de sesiones extraordinarias de la tercera legislatura, nada, todo cosmética, patean la bola, nada más. Como dice el constitucionalista Rubén Hernandez: “Son chambones”.
Lamentablemente los problemas del país se agravan día tras día, crecen la indignación, la frustración y descontento general, no queremos ser fáciles profetas, pero esta situación de evadir la responsabilidad que el momento demanda está creando un mix explosivo que podría acarrear caos y violencia social que nos afectaría a todos.
¿Cuáles serán los próximos desafíos del Movimiento Rescate Nacional?
Trabajamos sobre todo en el fortalecimiento estructural y capilar del Movimiento, en las todas las regiones del país, estamos sosteniendo una serie de reuniones con más de 20 sectores organizados en las diferentes regiones, Zona Sur, Guanacaste, Limón, San Carlos, Occidente, entre otras, elaboramos un Plan Estratégico y de acción con la Sociedad Civil y nuestro Movimiento crece. El gobierno no quiere dar marcha atrás con las políticas que atentan contra los sectores populares, hoy más que nunca nosotros tenemos clarísimo que la lucha continua y que necesariamente la única forma de reivindicar nuestros derechos es a través de la protesta pacífica, que es un Derecho plasmado en nuestra Constitución.
Vivimos momentos de gran incertidumbre: sanitaria, económica, política y social, tenemos claro que el gobierno está obcecado en implementar nuevos paquetes de impuestos a la ciudadanía costarricense, ocultas negociaciones con el FMI marcarán las luchas sociales en Costa Rica en el 2021.