San José, 02 dic (elmundo.cr) – La diputada de Liberación Nacional, Montserrat Ruiz, aseguró que “los principios de paz y democracia se están viendo amenazados por un gobierno que no entiende que el poder no es para imponerse, sino para servir, y que la autoridad no se consigue con la fuerza bruta, sino con la legitimidad ética”.
Ruiz recalcó que “un ejemplo muy claro fue lo que vivimos anoche, con un acto que debía ser de memoria histórica, en una bochornosa demostración de soberbia, confrontación e intolerancia hacia la crítica”.
“Costa Rica abolió el ejército, sí, pero este gobierno actúa como si quisiera construir un ejército, interno, no sólo de enemigos, atacando estudiantes, atacando agricultores, persiguiendo instituciones, insultando a sus adversarios políticos, queriendo silenciar a los medios de comunicación y hasta utilizando a la Fuerza Pública para reprimir a quienes protestan”, aseguró.
La liberacionista recalcó que “la paz de la cual hemos disfrutado por generaciones está en riesgo como nunca antes, costarricenses. Sólo este año las universidades y los colegios públicos han tenido diversas amenazas de tiroteos y bombas”.
“El que debía ser el lugar más seguro para un joven, como lo es un centro educativo, se ha convertido en un campo de evacuación permanente, como consecuencia de los discursos de odio y violencia que se están esparciendo desde las más altas esferas del poder”, agregó.
Ruiz recordó que “la Universidad de Costa Rica ya lo denunció esta mañana con uno de sus funcionarios, que fue amenazado con arma de fuego para cambiar los requisitos de un posgrado. Imagínense ustedes, costarricenses, este es el país en el que crecimos, pero más aún, esta es la patria en la que queremos heredarle hoy a nuestros hijos e hijas”.
“Abolimos el ejército, sí, para hacer una apuesta inigualable en el mundo. Nuestros jóvenes no se enlistan como soldados, sino como estudiantes de escuelas, colegios y universidades. Sin embargo, estamos perdiendo esta apuesta frente al crimen organizado, que día con día encuentra terreno fértil en el adolescente, a los cuales el Estado les ha fallado, recortando su educación, recortando sus becas, recortando sus oportunidades, no tenemos a jóvenes soldados, pero sí a muchos, al no haber otra salida, pasan a las filas del sicariato y del crimen”, manifestó.
“La abolición del ejército no fue un accidente histórico. Somos ejemplo ante el mundo porque hemos tomado decisiones valientes. Tomemos una más rechazando en las urnas el odio, la división y la intolerancia, además de un continuismo que sólo ha polarizado a este país y que nos ha llevado hoy a los niveles más críticos de violencia para mujeres, niños, niñas, hombres, que crecimos en un país de oportunidades y que hoy, gracias a esa soberbia absoluta, donde pilares destructivos nos están perpetuando a la peor Costa Rica que pudimos imaginar”, concluyó.