San José, 23 abr (elmundo.cr) – El Ministerio de Justicia y Paz anunció nuevas restricciones para los privados de libertad en máxima seguridad, con el objetivo de combatir las “alcahueterías” y fortalecer el control dentro de las cárceles. Las medidas limitan las encomiendas, llamadas telefónicas, visitas familiares y conyugales.
“Estamos separando a las personas privadas de libertad según criterios técnicos, criminológicos y de seguridad”, explicó el ministro Gerald Campos Valverde.
Los privados de libertad en máxima seguridad ahora solo recibirán encomiendas una vez al mes con artículos de primera necesidad. Las visitas familiares se reducen a una vez al mes y las conyugales a una cada dos meses, solo con vínculo demostrado.
Las llamadas telefónicas se limitan a 10 minutos semanales, un cambio significativo del acceso previo a teléfonos públicos. El ministro Campos justificó las medidas como necesarias para la “correcta administración de las cárceles” y un proceso de “perfilamiento, clasificación y ubicación” que debió ejecutarse hace años.
Con esta reorganización, se amplían en 1.000 los espacios de alta seguridad, lo que conforma un “circuito de alta contención”. Según el Ministerio, esto permitirá a la Policía Penitenciaria enfocarse en la vigilancia de reos de alto riesgo, en lugar de “alcahueterías” como la visita íntima o la recepción de encomiendas, que se aprovechaban para ingresar objetos prohibidos.
El Gobierno también busca que los privados de libertad con perfiles para rehabilitación puedan “generar las habilidades y condiciones necesarias para insertarse” en la sociedad.
Paralelamente, se trabaja en la construcción de una nueva cárcel para trasladar el circuito de alta contención, lo que se espera que reduzca el hacinamiento y permita mejorar la infraestructura de los módulos existentes.