Por Andrea Sosa Cabrios (dpa)
Ciudad de México, 16 abr (dpa) – Al menos durante dos años, las vaquitas marinas tendrán esperanzas. El gobierno mexicano ha anunciado hoy acciones para salvar de la extinción a este pequeño cetáceo del que quedan unos 100 ejemplares y sólo vive en una zona del Golfo de California, en el noroeste de México.
El presidente Enrique Peña Nieto viajará hoy a la comunidad pesquera de San Felipe para formalizar el programa de protección del ecosistema del Alto Golfo de California, que complementa una veda de dos años para la pesca comercial decretada el domingo.
El plan para proteger a este mamífero, parecido a un delfín con coloreado negro alrededor de los ojos y la boca, contempla varias acciones además de la veda y la ampliación de su zona de refugio.
Habrá también compensación económica para los pescadores de la zona, que se dedican en especial a la lucrativa pesca de camarón, además de que se establecerán esquemas de vigilancia comunitaria y más controles por parte de las autoridades.
Miles de familias viven de la pesca en esa zona, situada entre la península de Baja California y la costa noroccidental de México.
Hace dos décadas quedaban unas 600 vaquitas marinas pero el declive ha sido constante desde entonces, a pesar de distintas acciones tomadas en su defensa, como la creación de la reserva de la biosfera en el Alto Golfo de Baja California en 1993.
De acuerdo con grupos ambientalistas como Greenpeace, quedan exactamente 97 ejemplares y la especie corría el riesgo de extinguirse para 2018 a menos que se tomaran medidas drásticas e inmediatas.
La zona del Golfo de Baja de California, una de las más biodiversas del mundo, es el único hogar de la vaquita marina (Phocoena sinus), uno de los mamíferos más pequeños del mundo, que mide menos de 1,50 metros de largo y pesa unos 40 kilos y se deja ver con poca frecuencia.
El mayor peligro para su supervivencia se debe a un factor humano: el uso de las llamadas redes de enmalle, que se colocan en posición vertical y que sirven para atrapar camarones y otras especies cuando intentan traspasarlas.
“En los últimos dos años se ha incrementado su mortandad en más de cuatro veces debido a la pesca ilegal de totoaba (otra especie protegida) y uso de artes de pesca que afectan a la vaquita”, señaló hoy la Presidencia mexicana en un comunicado.
El objetivo de la estrategia gubernamental es lograr que se recupere el número de ejemplares, estimado por medio de sensores acústicos. Las vaquitas marinas viven unos 20 años y durante la vida reproductiva de las hembras, que empieza a los seis años, tienen unas cinco crías.
La pesca con redes de enmalle estaba prohibida ya en un área delimitada como refugio de la vaquita marina, pero con la ampliación del polígono se extiende la zona de protección.
Según el Consejo para la Defensa de Recursos Naturales, dos actividades pesqueras son las responsables del declive de las vaquitas marinas: el comercio ilegal de totoaba con participación de cárteles de las drogas y la pesca legal de camarón.
Desde hace años grupos defensores del medio ambiente habían realizado campañas para alertar sobre la inminente desaparición de la vaquita.
“¡Gracias, gracias y gracias! ¡Lo logramos!”, escribió en su blog la representante de la campaña Océanos de Greenpeace México Silvia Díaz, cuando se anunció la veda. Díaz consideró “histórico” el acuerdo.
“Hoy es momento de celebrar y de agradecer, agradecer especialmente el esfuerzo realizado por los pescadores de Santa Clara y San Felipe, quienes han puesto todo de su parte para poder hacer esto posible”, afirmó.
