San José, 10 feb (elmundo.cr) – El diputado de Liberación Nacional, Luis Fernando Mendoza, le recordó al oficialismo que el pueblo de Costa Rica “fue sabio” y no permitió la concentración del poder.
Mendoza señaló que “el soberano, el pueblo de Costa Rica fue cauto, fue prudente, fue reservado, no permitió la concentración de poder y sólo otorgó 31 diputaciones al partido político ganador de las elecciones”.
“Cantidad insuficiente para la mayoría mínima necesaria para aprobar dicha legislación (levantamiento garantías y reelección presidencial consecutiva), el pueblo costarricense no le permitió a la continuidad los 40 diputados que le solicitó insistentemente incluso con rasgos de beligerancia política, en su lugar le confió al Partido Liberación Nacional una fracción de 17 diputados la potestad de ser contrapeso de cuidar la independencia de poderes, de ser vigilante a cualquier intento de concentración de poder”, agregó.
El diputado insistió en que “el soberano le reconoció a Liberación Nacional, aún con todos los ataques recibidos, con todos los insultos de los miércoles, la labor de ser garante de la conservación de la democracia y el Estado de derecho”.
“Se necesitan 38 diputados para el nombramiento de magistrados de la Corte Suprema, para la no reelección de magistrados, para el levantamiento de la inmunidad de miembros de los supremos poderes, para los empréstitos que se relacionan con el crédito público celebrados por el Poder Ejecutivo, para los proyectos de ley en materia electoral donde el Tribunal Supremo de Elecciones haya emitido criterio negativo para convocar a referéndum legislativo, para las reformas a la Constitución, para el resello de decretos legislativos vetados por el Poder Ejecutivo, para la suspensión de derechos y garantías individuales que indica el artículo 121 inciso 7 de la Constitución Política”, explicó entre otra serie de proyectos que no podrían ser aprobados sin mayoría legislativa.
Mendoza recalcó que “ante este escenario al nuevo gobierno y a la nueva fracción oficialista no le quedará otro camino más que aceptar con humildad que deben construir alianzas que le permitan alcanzar sus objetivos, buscar con apertura, con inteligencia y con madurez acuerdos políticos que permitan conjuntar voluntades”.
“Con 31 diputados, que fue lo que lograron, el nuevo gobierno no podrá argumentar que la Asamblea Legislativa y la oposición no los dejan gobernar, pues tendrán los votos suficientes para aprobar leyes ordinarias, lo que no van a poder hacer es modificar el régimen político sin tomar en cuenta, sin lograr la voluntad de las fracciones de oposición”.
El liberacionista señaló que “el resultado de las elecciones en lo que corresponde a la conformación de la nueva Asamblea Legislativa es una clara señal de que el pueblo de Costa Rica no estuvo dispuesto a entregarle el poder absoluto a un solo partido político, no hubo 40 diputados como se intentó seducir al electorado, por el contrario una vez más contra todos los pronósticos el soberano le confió a Liberación Nacional ser el contrapeso con el que se revitaliza la democracia”.
“El pueblo de Costa Rica no estuvo anuente con la propuesta de más concentración de poder, promovida por la continuidad, sin antes definir el porqué y para qué lo quieren”, sostuvo.
“Nuestra futura fracción legislativa ejercerá una oposición constructiva, eso sí no estarán dispuestos a apoyar la reelección continua, tampoco el levantamiento de las garantías individuales, no a la concentración de poder y si el fortalecimiento de la democracia y del tejido social, por lo demás lo que el continuismo llama transformación profunda e irreversible y la Tercera República primero permitan y construyan los acuerdos y después hablamos”, concluyó.