
San José, 15 nov (elmundo.cr) –El candidato presidencial del Partido Alianza Demócrata Cristiana (ADC), Mario Redondo Poveda, dentro de su plan de gobierno propone vender tanto el Banco de Costa Rica (BCR), como el Banco Internacional de Costa Rica (Bicsa), para capitalizar el Régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM).
Para Redondo no tiene sentido tener más de un banco público, por eso propone que solo uno quede operando en el mercado financiero, dedicado a tener un verdadero rol social y ofreciendo mejores tasas de interés y condiciones de créditos a ciertas actividades productivas del país.
A continuación un extracto de la entrevista con el aspirante de ADC, sobre esta propuesta que está plasmada en su plan de gobierno 2018-2022.
¿En qué consiste la propuesta de cerrar el BCR?
Los Costarricenses estamos claros de que tenemos un Régimen de Invalidez, Vejez y Muerte que es el más importante en materia de seguridad social, ya que cubre a la mayor parte de la población. El mismo viene en crisis y ante esto tenemos tres opciones:
Patear la bola hacia delante, lo que generaría que se tengan que tomar decisiones más serias hacia futuro. Eso no es conveniente y puede generar que muchos de los que hoy están cotizando terminen quedándose casi sin pensión.
Aumentar la edad de pensión, lo cual me parece que no es justo, porque ya es una edad alta y aumentarla más sería inconveniente.
Aumentar las cotizaciones, lo que tampoco considero lo más conveniente, entonces ante esos tres escenarios, nos quedan pocas opciones y ninguno de ellos es conveniente.
¿Cuál sería entonces la solución?
Estaría en otras medidas. Proponemos capitalizar el fondo de IVM, darle más recursos frescos que vengan a salvaguardar el régimen, al menos darle más oxígeno.
Hablamos de vender dos activos que no le están generando beneficios al pueblo costarricense y no juegan un rol trascendente. El Banco de Costa Rica, que lo que ha hecho es traer frustración y poner un banco al servicio de unos pocos intereses muy cuestionables y eso no es lo que los costarricenses queremos de un banco público. También BICSA, un banco cuya operación no le significa a los costarricenses ningún beneficio.
¿Cómo le daría músculo al IVM la venta de estos dos bancos?
Hay que sacar a la venta el banco con objeto de que pueda ser adquirido por una institución privada o un tercero, y con esos recursos, que sería un monto importante, se destinarían al fondo de IVM para capitalizar el mismo, ayudar a todos los trabajadores de este país, todos los pensionados para que no se les vea aumentada su edad de pensión, ni sus cotizaciones.
¿Esa venta qué abarcaría?
En muchas partes del mundo se han sacado a la venta activos públicos y pueden ser adquiridos por otra empresa financiera nacional o internacional.
Puede ser adquirido por otro medio, pero el objetivo es que el banco mientras esté en las circunstancias actuales, que aún no está en una grave situación, le pueda generar a los costarricenses algún beneficio más de lo que está haciendo en este momento, demostrando ser un banco que ha servido para intereses de pocos sectores, pero no de las grandes mayorías. Al ser adquirido por otra entidad, no afectará tampoco a sus empleados quienes tendrán otras alternativas.
¿Más allá de la venta no se debe pensar en fortalecerlo a lo interno para no debilitar la banca pública?
Es que pregunto yo ¿para qué el Estado tiene que tener varios bancos públicos? ¿Qué diferencia hace la banca pública en este país? Es bueno que exista un banco público sólido, pero que juegue un rol particular ante los costarricenses. Por ejemplo, que si voy a un banco público obtendré mejores tasas para estudiar o mejores tasas para poner una empresa o un proyecto productivo.
Pero hoy en día la diferencia entre la banca pública y la privada no es visible. Usted no puede decir que las tasas de interés que le ofrecen para adquirir vivienda son muy diferentes a las que ofrece un privado. Entonces lo que tenemos es una competencia entre bancos públicos y eso no tiene sentido.
Con un solo banco público que tengamos, que de verdad juegue una función social. En este momento no veo sentido de que tengamos más de un banco público y mucho menos uno que está siendo utilizado para ayudar a los amigotes, para ayudar a hacerle negocios a unos pocos, ¿por qué estos negociantes o gente que quiere hacer chorizos no van a un banco privado?, porque saben que ahí van a ser más rigurosos en la forma de exigirles garantías o velar por el dinero.
El tema no solamente es de si mantenemos o no mantenemos un banco, el tema es que tenemos hoy en día una necesidad muy importante, y es un fondo de IVM que está haciendo aguas e incluye a la inmensa mayoría de los asegurados de este país.
La forma de ayudar a salvar ese fondo es aprobar un impuesto que alguien propuso para tratar de financiarlo, aumentar la edad de pensión, aumentar la cotización, pegarle una patada para delante, o buscar recursos frescos, que es ahí donde nosotros hacemos la propuesta, en vender activos que hoy no estén jugando un rol importante para la sociedad costarricense.
¿No sería dañino monopolizar la banca pública?
Yo no lo veo como monopolizar la banca pública. Creo que todas las instituciones públicas tienen que jugar un rol, el hecho de que el Estado decida intervenir en una actividad económica, tiene que ser con un propósito en particular.
En este caso, si el Estado decide intervenir con un banco o participar con un banco tiene que ser con el propósito de cumplir con un objetivo o fin social. Ese fin social debería ser ofrecer mejores tasas de interés, mejores condiciones de crédito a ciertas actividades que cree importante incentivar; sea el agro, sea la vivienda, sea la obra pública, sea el estudio de las personas. El Estado debería intervenir si es que el sector privado no ofrece mejores opciones.
Eso lo está haciendo el sector público con varios bancos. Tenemos el Banco Popular, el Banco de Costa Rica, hasta hoy todavía pataleando Bancrédito, el Banco Nacional y Bicsa.
Todos ellos en algún momento han sido cuestionados
Sí, exactamente. Yo creo que la experiencia que hemos tenido es que se han administrado mal y han servido de beneficio de ciertos intereses no muy honestos, no muy claros para la población. Lo cierto del caso es que no están jugando un fin social para apoyar a la población.
Entonces mejor que tengamos uno fuerte, que lo resguardemos y que garanticemos que sí cumpla un objetivo social de trascendencia, y no varios, sino que tomemos dos de ellos y que cumplamos un fin loable que está necesitando el país, se necesita salvar el IVM.
¿La propuesta sería entonces cerrar tres bancos?
Bueno, es que yo no estoy metiendo ahí a Bancrédito, porque ahora venderlo no es rentable.
¿Qué pasaría con la gente que tiene inversiones, ahorros y préstamos?
No, eso no se pierde, estaríamos hablando de que el banco se mantendría como banco, solo que ya no propiedad del Estado, sino propiedad de quien lo vaya a comprar. Constantemente hay en el mundo ventas de entidades financieras, las obligaciones se mantienen.
Hoy en día hay bancos privados en el mundo mucho más eficientes, mucho más poderosos, que muchos de los bancos públicos que tenemos aquí en Costa Rica y que el BCR incluido. De ahí que me parece que esto no debe verse como una amenaza para la gente que tiene ahorros en la entidad, sino como un plus.
¿La intención es privatizar el banco para que mejore sus condiciones?
Efectivamente. Pero el propósito inicial es obtener recursos para no afectar el IVM o para no tener que recurrir al aumento de la edad de pensión o de las cotizaciones.
Pero sería inyectarle recursos a un régimen que al parecer ha sido mal administrado en el tiempo
Por eso precisamente nosotros no hablamos de que esa medida por sí sola sea suficiente, lo que digo es que esa medida debe complementarse con una buena administración, ya que la medida no sería suficiente, se trata de una modificación que empieza por capitalizar el régimen acompañado de una buena administración.
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