San José, 30 oct (elmundo.cr) – En un esfuerzo por ordenar el trabajo legislativo y priorizar los grandes desafíos nacionales, el diputado Manuel Morales presentó una nueva ley que regula la creación de símbolos nacionales. La iniciativa surge como respuesta a la percepción de que la Asamblea Legislativa dedica tiempo y recursos significativos a declarar una amplia variedad de emblemas, en detrimento de la discusión de leyes urgentes para la ciudadanía.
La pregunta que plantea el diputado Morales es directa: “¿Otro símbolo nacional más?”. Con esta ley, se busca responder que no, al menos no sin cumplir una serie de requisitos claros y estrictos.
De la proliferación a la regulación
El diputado Morales no desconoce la importancia de rescatar los elementos que forjan la identidad costarricense. “Sí, todos estos son símbolos nacionales. Y estamos de acuerdo. Es importante rescatar los elementos que representan nuestra identidad”, afirmó.
Sin embargo, cuestiona la prioridad en la agenda legislativa. “Pero venir a la Asamblea y dedicarse a crear más símbolos nacionales, en vez de leyes que mejoren la calidad de vida de las personas y fortalezcan el estado de derecho, es algo que tiene que parar”.
Los nuevos criterios para un símbolo nacional
La nueva ley pretende canalizar este esfuerzo institucional hacia propuestas de mayor peso y consenso. A partir de su entrada en vigencia, cualquier futura declaratoria de símbolo nacional deberá cumplir con una o varias de las siguientes condiciones:
1. Representatividad e Identidad: Debe representar de manera genuina a toda la población costarricense y ser un pilar de la identidad nacional.
2. Relevancia Histórica: Contar con una trascendencia comprobada en la historia de Costa Rica y haber representado al país a lo largo del tiempo.
3. Potencial Económico: Demostrar un potencial económico tangible para el país, por ejemplo, a través del turismo o la producción sostenible.
4. Aval Institucional (en caso de biodiversidad o cultura): Si se trata de una especie de la biodiversidad, debe ser propia de una región costarricense. En el caso de propuestas de relevancia cultural, es obligatorio contar con el respaldo técnico y oficial del Ministerio de Cultura y Juventud.
Un llamado a la eficiencia legislativa
Con esta medida, el legislador busca devolver el foco del debate a los asuntos que, a su juicio, más afectan la vida diaria de los costarricenses. La ley no busca eliminar los símbolos, sino elevar el listón para su creación, asegurando que cada nuevo emblema sea fruto de una reflexión profunda y cumpla un propósito claro y unificador para la nación.
La propuesta ha generado debate, con sectores que la ven como una necesaria racionalización del trabajo parlamentario, mientras otros defienden la declaratoria de símbolos como un acto legítimo de reconocimiento cultural. Lo cierto es que pone sobre la mesa una discusión fundamental sobre el uso del tiempo y los recursos en el Congreso.