
San José, 11 ago (elmundo.cr) – En octubre del año anterior el presidente de la República, Luis Guillermo Solís Rivera, insistió en una cadena de televisión que el déficit fiscal no era el problema más importante que afrontaba Costa Rica.
Ahora, 10 meses después, el mandatario hace un llamado de alerta diciendo que “el futuro de Costa Rica depende” de una reforma fiscal.
El 20 de octubre del 2014, Solís le bajó el tono al tema fiscal, apuntando que “nunca he dicho, porque no lo creo, que este sea el más importante ni el único problema que exige atención urgente del gobierno y de toda la ciudadanía”.
Ayer después de la reunión sostenida con el expresidente Abel Pacheco, el mandatario Solís, externó que “no podemos postergar más la discusión sobre una reforma fiscal en nuestro país, el futuro de Costa Rica depende de ello, se ha intentado varias veces en administraciones pasadas, y no se puede atrasar más”.
Para el diputado oficialista, Ottón Solís, le tomó tiempo al Presidente caer en la realidad. “Hasta hace ocho meses tenía esa posición, los números y matemáticas no mienten”, dijo el diputado.
Solís Fallas agregó que si bien el mandatario tomó otra posición con respecto al tema fiscal, este sigue tratándose con mucha tranquilidad.
“Este es un tema de explosión geométrica, porque cuando esos pluses se incrementa, se usan como base para fijar los aumentos salariales”, finalizó.