
San José, 25 feb (elmundo.cr) – El diputado del Frente Amplio, José María Villalta, aseguró que “los delitos de corrupción no pueden reducirse a un daño monetario, deben entenderse como un daño a la colectividad y la democracia”.
Así lo aseveró el legislador mediante la presentación el Proyecto de Ley para Imprescriptibilidad de los Delitos de Corrupción (expediente N°22.409). La iniciativa retoma el texto del proyecto N°20.246 presentado por la fracción anterior del Frente Amplio.
Cabe destacar que, el proyecto reforma el Artículo 62 de la Ley Contra la Corrupción y el Enriquecimiento Ilícito para que se lea de la siguiente manera:
“La acción penal respecto de los delitos contra los deberes de la función pública y los previstos en la presente ley no prescribirá”.
Desde el FA, hicieron hincapié en que “debido a su naturaleza, los casos de corrupción y enriquecimiento ilícito en la función pública son realizados por las autoridades, sin que la ciudadanía pueda de inmediato –en la realidad tangible– tener acceso a la justicia, debido a la posición de poder de quién cometió el delito”.
Para Villalta “el vencimiento del plazo de prescripción en casos de corrupción termina siendo un privilegio para los jerarcas que cometen esos delitos. Son harto conocidos los casos de importantes figuras políticas que huyen de la justicia mediante el uso de la inmunidad, escapando a otros países u otras formas del ejercicio del poder que les asiste”.
Según informaron, la propuesta se fundamenta en dos convenciones contra la corrupción: la Convención Interamericana contra la Corrupción, aprobada en la Ley N.°7670 y la Convención de la ONU contra la Corrupción, incorporada por Ley N.° 8557.