San José, 27 feb (elmundo.cr) – Durante su participación en el debate organizado por Noticias Columbia, la candidata Laura Fernández lanzó fuertes señalamientos contra Fabricio Alvarado, a quien acusó públicamente de acoso y de utilizar el nombre de Dios para justificar conductas inapropiadas, en un mensaje dirigido especialmente a las mujeres costarricenses.
“Recibimos acoso de este señor, comentarios, pasados, fotografías y lo que es más grave, usando el nombre de Dios”, afirmó Fernández durante el intercambio, marcando uno de los momentos más tensos del debate.
La candidata relató un episodio personal que calificó como especialmente delicado. “Nunca voy a olvidar cuando me arrinconó en una oficina con la falsa promesa, vean qué delicado, de regalarme una Biblia”, expresó ante la audiencia.
Fernández explicó que decidió hacer público ese testimonio para que la ciudadanía conozca su postura y su carácter frente a este tipo de situaciones. “Yo cuento esto aquí porque quiero que el pueblo de Costa Rica me conozca y especialmente las mujeres”, dijo, y añadió: “Que sepan que yo nunca voy a tener temor de levantar la voz por justicia, por las miles de costarricenses que han sido víctimas de un montón de cochinos”.
En el debate, la aspirante presidencial también defendió su trayectoria dentro del actual gobierno y su cercanía con el presidente Rodrigo Chaves, particularmente en momentos de crisis nacional. “Ya yo he estado a la par de don Rodrigo Chaves tomando decisiones altamente difíciles”, aseguró.
Recordó además su participación directa en la atención de emergencias en distintas regiones del país. “Nunca olvidaré cuando viajamos a la zona sur de nuestro país, o a Guanacaste, a atender la emergencia nacional”, señaló, enfatizando que el trabajo se realizó “sin ningún miramiento, trabajamos codo a codo, asumiendo en nuestras propias manos la construcción de soluciones”.
En materia de seguridad, Fernández reiteró una posición firme. “Con el tema de seguridad he dicho ampliamente al pueblo de Costa Rica: no me va a temblar el pulso por tomar las decisiones que tengamos que tomar”, afirmó.
Las declaraciones generaron reacciones inmediatas en redes sociales y reavivaron el debate sobre el uso de discursos religiosos en la política, así como sobre la violencia y el acoso contra las mujeres en espacios de poder.