La tatarabuela de las tortugas no tenía caparazón

11668054_1038949762796377_1481283555_nStuttgart (dpa) – Parece más bien un lagarto, pero en realidad es la tortuga más antigua que se conoce hasta ahora: Un grupo de paleontólogos descubrió en el sur de Alemania el fósil (resto petrificado) de una tortuga que tiene nada menos 240 millones de años de antigüedad.

El extraño reptil medía unos 20 centímetros y todavía no tenía el caparazón que conocemos de las tortugas más recientes, ya que sus costillas inferiores no estaban aún soldadas. Los científicos le pusieron el nombre de “Pappochelys”, lo que en latín significa tortuga abuela.

Los científicos dicen que esta tortuga es como el “eslabón perdido” de la cadena de la evolución de estos animales, ya que demuestra que las tortugas están emparentadas con lagartos, cocodrilos y pájaros.

Al mismo tiempo, desbarata la hipótesis de que las tortugas provienen de saurios muy antiguos, nos explicó Rainer Schoch, del Museo de Ciencias Naturales de Stuttgart. Haber encontrado este fósil “fue como ganar en la lotería”, porque resuelve dos misterios al mismo tiempo, agrega: el modo en que se formó el caparazón inferior y cómo se era la cabeza de las primeras tortugas.

El fósil más antiguo de un reptil con caparazón hallado hasta ahora provenía de China. Se trata del “Odontochelys”, que vivía hace unos 220 millones de años. Tenía el caparazón inferior ya completamente soldado, mientras que el superior se formaba por costillas expandidas.

“Pappochelys” fue descubierta en Vellberg, cerca de la ciudad de Stuttgart, y su hallazgo lo publica en su nueva edición la revista “Nature”. Si quieres saber más, sigue este enlace: http://dpaq.de/OFu2X

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