
San José, 26 jul (elmundo.cr) – Los diputados aprobaron la tarde de este martes en primer debate, el proyecto de Ley para endurecer las penas por maltrato animal, que consiste en reformar el Código Penal y la ya existente Ley de Bienestar Animal.
El proyecto volvió a salir en la agenda legislativa, ante lo que parecía la inminente realización del segundo referéndum en la historia de Costa Rica, y cuyo texto que se propone someter a consideración de todos los costarricenses, es más punitivo y restrictivo que el que fue votado por primera vez ayer en el Congreso.
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Ya los animalistas afirmaron que continuarán recolectando las firmas para llevar el texto a referéndum y no descansarán hasta que la iniciativa tenga la firma del Presidente Luis Guillermo Solís y esté publicada en el Diario Oficial La Gaceta.
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Sin embargo, la puesta en marcha de la Ley contra el Maltrato Animal podría verse obstaculizada si los costarricenses no colaboran. La iniciativa corre el riesgo de volverse otra de las muchas leyes que del papel no han pasado.
Una lectura del texto aprobado por los legisladores ayer muestra que este consiste en recrudecer los castigos por maltrato animal. Las penas van ahora hasta los 3 años de cárcel, aunque por ser inferior a los 5 años se aplicaría la ejecución condicional de la pena, que consiste en una pena alternativa que no implica la cárcel, especialmente en vista de los altos niveles de hacinamiento que hay en el país.
También se establecen sanciones con días multa, que al cobrarse se destinarían al Servicio Nacional de Salud Animal (SENASA) para que esta continúe con sus funciones de velar por el bienestar animal.
El faltante en el proyecto es un mayor marco de acción para SENASA y otras instituciones cuando se presenten casos de maltrato animal.
Casos concretos que sirven de ejemplo para evidenciar que no basta con establecer duras sanciones son los castigos establecidos en la Ley de Tránsito, que en nada han ayudado a disminuir la cantidad de accidentes y personas fallecidas.
En el ámbito del maltrato animal se puede nombrar el caso del tucán “Grecia”, cuyo pico fue arrancado a golpes por jóvenes que nunca fueron identificados, pues ninguna persona se atrevió a denunciar.
Más recientemente, dos perros macheteados en sus hocicos, con horribles mutilaciones que han inclusive aparecido en medios internacionales. Ninguna persona ha sido señalada responsable y en uno de los casos, el del perro Duke, se señaló a un joven que lejos de haber agredido al perro, se dedica a ayudar animales abandonados.
Esto originó una avalancha de amenazas en su contra, al punto que su madre advirtió que todo aquel que lo haya amenazado se las verá con la Justicia.
De que se puedan aplicar las multas y castigos que establece el proyecto, dependerá de que los costarricenses interpongan las denuncias respectivas. No en redes sociales, sino ante las entidades correspondientes.
Los diputados son conscientes de que esta Ley no viene a resolver el problema del maltrato animal.
Ligia Fallas, diputada del Frente Amplio y que aboga porque se realice el referéndum afirmó que son necesarias campañas y educación, tanto en el hogar como en los centros educativos, sobre la importancia de cuidar los animales y de denunciar a quienes causen maltratos a estos.
Ronny Monge, diputado del Partido Liberación Nacional manifestó que si bien la Ley no soluciona el problema, los recursos que el SENASA logre recaudar producto de las nuevas multas estipuladas en la iniciativa, le permitirán reforzar su actuación ante casos de maltrato animal.
En el 2013, el SENASA atendió 2120 denuncias de maltrato animal. En el 2014 fueron 2510 denuncias.
La segunda y última votación a la iniciativa está programada para agosto, mes en el que empieza el periodo de sesiones extraordinarias en las que es el Gobierno el que fija la agenda de proyectos que ven los diputados.
Sin embargo, la iniciativa deberá pasar por el filtro de la Sala Constitucional, para determinar que lo que se está por convertir en Ley de la República no transgrede ningún artículo de la Constitución Política.
Hasta ese entonces, la votación está suspendida.