
San José, 16 mar (elmundo.cr) – El jefe de fracción del Liberal Progresista, Eliécer Feinzaig, señaló que aunque la ley de empleo público esta plagada de problemas “busca ordenar el empleo público bajo los principios de Estado como patrono único y salario global”.
“Pero cuál es la realidad que estamos presenciando decenas de proyectos de ley para exonerar de algún impuesto a está o aquella actividad económica, para sacar a está o aquella institución de la regla fiscal y ahora varias decenas de instituciones declarando que la totalidad de sus funcionarios incluyendo informáticos, administrativos, y hasta choferes, son exclusivos y excluyentes, y por tanto no les aplica la rectoría del Mideplan y del servicio civil en materia de empleo público”, agregó.
Feinzaig manifestó que “eso implica que estas entidades podrán definir sus propias escalas salariales con lo que una vez más existirán diferencias significativas entre unas y otras, causando no solamente discriminación remunerativa sino que podemos prever para algunos años políticas nefastas, como nuevos enganches salariales y políticas de percentil 50, como las que nos llevaron al borde de ese precipicio en el que estuvimos entre 2017 y 2018, con el con el tristemente famoso hueco fiscal”.
“No tiene sentido mantener un sistema en el que cada institución defina su escala salarial a su antojo, lo que puede provocar injusticias, donde el Estado como patrono único pague salarios distintos por trabajos similares”, criticó.
Para el diputado “el status quo y los feudos de protección siguen reinando en las instituciones públicas”.
“Seamos responsables para que no hablen de nosotros como los despilfarradores del pasado, el Estado no está para eso, y la gente ya no puede seguir costeando un Estado que sale carísimo, y en el que no se ven beneficios, porque la mayoría del dinero que les cuesta tanto pagar a los costarricenses se va en pagar la deuda y el pago de planillas”, sostuvo.
Feinzaig aseguro que “la regla fiscal y la ley de empleo público son como represas que evitan que el gasto público se desborde descontroladamente”.