San José, 07 oct (elmundo.cr) – La diputada del Partido Liberación Nacional (PLN), Iztarú Alfaro, cuestionó la propuesta de modificación de las jornadas laborales y advirtió sobre los posibles impactos sociales y familiares que tendría una jornada de 12 horas durante cuatro días, con tres días de descanso.
Alfaro aclaró que la discusión sobre la flexibilización de las jornadas laborales no es nueva dentro del PLN, pero marcó diferencias con el proyecto que actualmente se analiza.
“La conversación de jornadas no es extraño para Liberación Nacional porque hace años que se ha venido tratando el tema”, señaló.
La legisladora explicó que la iniciativa originalmente contemplaba un mecanismo para que los trabajadores pudieran decidir, mediante votación secreta, si una empresa implementaba este tipo de jornada.
“Para nosotros era fundamental tener esa votación secreta que hoy no se tiene”, afirmó.
Uno de los principales cuestionamientos de Alfaro está relacionado con las condiciones reales que enfrentan los trabajadores para trasladarse entre sus hogares y lugares de trabajo.
“Este proyecto establece trabajar 12 horas durante 4 días con 3 de descanso, pero esta iniciativa no cuenta las horas de traslado que tenemos en las presas que hay en Costa Rica”, manifestó.
La diputada también puso sobre la mesa las responsabilidades familiares y domésticas que recaen especialmente sobre las mujeres.
Según mencionó, la Encuesta Nacional de Uso del Tiempo del INEC señala que las mujeres dedican, en promedio, 28 horas y 26 minutos semanales a tareas del hogar.
“¿Qué significa una jornada de 12 horas para una madre jefa de hogar?”, cuestionó.
Alfaro planteó además que las jornadas extendidas podrían generar dificultades para quienes deben organizar el cuido de sus hijos e hijas.
“¿Quién sacará adelante a su familia? Esos son temas que se deben de hablar, especialmente cuando la realidad social que enfrentamos no es la que teníamos hace muchos años”, afirmó.
La diputada también relacionó la discusión con los recursos destinados a los servicios de cuido y señaló que durante este año se aprobaron ₡40.000 millones menos para los CEN-CINAI y los centros de cuido, según su intervención.
“No podemos pedirle a las personas trabajadoras jornadas más extensas mientras debilitamos precisamente los servicios de cuido que permiten que estas familias puedan trabajar”, sostuvo.
Alfaro advirtió que la propuesta también podría afectar a las personas jóvenes que estudian y trabajan.
“Estas jornadas de 12 horas pueden significar también que un joven tenga que escoger entre trabajar o continuar sus estudios”, dijo.
Y agregó: “Si queremos aumentar la productividad del país, no podemos construirla a costa de sacrificar la formación de nuestros jóvenes, también su descanso”.
La diputada insistió en que la discusión debe contemplar la salud y las condiciones personales de los trabajadores.
“No dejemos de lado la salud mental de las personas”, manifestó.
Alfaro aclaró que su posición no implica estar en contra del sector empresarial.
“Liberación Nacional no está en contra de las empresas porque sabemos que necesitamos inversión, competitividad y generación de empleo formal”, afirmó.
Sin embargo, sostuvo que la competitividad debe equilibrarse con los derechos de los trabajadores.
“La competitividad no puede recaer sobre el tiempo, la salud y la vida familiar de las y los trabajadores”, declaró.
Finalmente, la legisladora señaló que la flexibilización laboral debe garantizar un equilibrio entre productividad y derechos.
“La flexibilidad laboral requiere un equilibrio entre productividad y derechos y ese equilibrio hoy no está suficientemente garantizado en este proyecto de ley”, concluyó.
Alfaro llamó a considerar las condiciones sociales actuales antes de avanzar con una reforma de este tipo y puso especial énfasis en la situación de las madres jefas de hogar y las personas responsables del cuido de niños y niñas.