La carta de un privado de libertad a diputados que rechazaron su feria de artesanías

Juan Carlos Sirias, entregándole la carta al diputado Marco Vinicio Redondo del PAC. Foto: Prensa Ministerio de Justicia y Paz

San José, 31 may (elmundo.cr) – Juan Carlos Sirias es uno de los privados de libertad que tenía previsto exponer sus artesanías en el bulevar de la Asamblea Legislativa este miércoles. Sin embargo, la negativa de un grupo de diputados hizo que el Ministerio de Justicia y Paz decidiera cambiar la sede, para hacerla en el Centro Nacional de la Cultura (CENAC).

Sirias aprovechó para hacerle llegar a Natalia Díaz, diputada, precandidata presidencial y vicepresidenta del Congreso una carta, en vista de que ella fue una de los congresistas que pidió suspender la actividad, alegando que existía peligrosidad en vista del perfil de esos privados de libertad.

“Legislar el sinónimo de orientar, legislar es educar, legislar es señalar caminos al pueblo costarricense y por esas razones, ningún esfuerzo que se realice por brindar a un privado de libertad la oportunidad de potenciar su dignidad humana mediante la participación en una feria de artes y servicios, debiera provocar miedo”, dice la carta enviada a Díaz Quintana y presentada al Plenario este miércoles.

De acuerdo con Sirias, Díaz tiene razón en proteger desde su posición los derechos sociales de la ciudadanía costarricense, “pero le insto vehementemente desde estas humildes palabras, a no permitir, en su condición de diputada, que los prejuicios sociales le ganen a la solidaridad, a que la intolerancia le enseñe a los niños y jóvenes de nuestro país, que está bien alienar a sus semejantes que están en desigualdad de condiciones, a que el poder político, le quite campo a la esperanza de la resocialización”.

CARTA COMPLETA

Alajuela – 31 de mayo de 2017

Sra. Natalia Díaz Quintana
Diputada
Asamblea Legislativa

La preocupación que usted manifiesta respecto de la inseguridad que representa para el Congreso de la República, el que realice una feria de arte y servicios en el Salón de Expresidentes por privados de libertad, me motiva a compartir con usted estas reflexiones.

La curul que usted utiliza para legislar y manifestar sus opiniones al pueblo costarricense, doña Natalia, no se encuentra ubicada solamente en el edificio legislativo, se encuentra en cada hogar que tiene acceso a un televisor, un teléfono inteligente o un periódico al alcance de las manos.

Legislar el sinónimo de orientar, legislar es educar, legislar es señalar caminos al pueblo costarricense y por esas razones, ningún esfuerzo que se realice por brindar a un privado de libertad la oportunidad de potenciar su dignidad humana mediante la participación en una feria de artes y servicios, debiera provocar miedo.

Tiene usted razón en proteger en proteger desde su posición los derechos sociales de la ciudadanía costarricense, pero le insto vehementemente desde estas humildes palabras, a no permitir, en su condición de diputada, que los prejuicios sociales le ganen a la solidaridad, a que la intolerancia le enseñe a los niños y jóvenes de nuestro país, que está bien alienar a sus semejantes que están en desigualdad de condiciones, a que el poder político, le quite campo a la esperanza de la resocialización.

No solamente se educa sobre formación ciudadana, señora diputada, en los salones de clase. Educa también el político quien, en el ejercicio de sus funciones le enseña civismo al pueblo, alejándolo de los abismos sociales del miedo, del sectarismo y de los dogmas.

No pretende esta nota justificar de modo alguno las acciones erróneas que hemos cometido las personas que estamos privadas de libertad. No puede haber nada que justifique la violencia, el irrespeto a los demás, o cualquier otro tipo de delito.

Puedo sí, justificarle a usted y a la sociedad costarricense si se sienten enojados, hartos de tanta acción delictiva, sin embargo, señora diputada, permítame decirle que, aunque estoy muy lejos de ser un experto en temas sociales, estoy seguro de que ninguna acción que se tome bajo los postulados del miedo, del enojo o de la ira, puede ser la solución para tener una Costa Rica más competitiva, más inclusiva, más preocupada por desarrollar proyectos donde quepamos todos los costarricenses, sin distingo de ninguna naturaleza.

Para que la justicia social sea completa, señora diputada; la inclusión, los derechos humanos y la resocialización de los privados y privadas de libertad son conceptos que no pueden ir en retroceso.

Si se escucha cuidadosamente el eco de la historia parece traer las palabras del expresidente de la República, Sr. José Joaquín Rodríguez, quien dijo “No me siento impresionado al escuchar proclamas de grandes principios, lo que admiro son los hombres que saben ponerlas en prácticas”.

Gracias doña Natalia por su fina atención, cierro esta nota con las palabras del escritor Francois Guizot, quien dice acertadamente lo siguiente “El mundo pertenece a los optimistas, los pesimistas son solo espectadores”.

 Juan Carlos Sirias
Privado de libertad
CAI San Rafael

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