San José, 6 ago (elmundo.cr) – La antropóloga y expresidenta del Partido Acción Ciudadana (PAC), Margarita Bolaños, le aclaró al presidente de la República, Rodrigo Chaves, que la Antropología “continúa siendo necesaria y por eso es parte esencial de la oferta académica universitaria en la mayoría de las universidades del mundo”.
La aclaración de Bolaños se dio luego de que el mandatario criticara nuevamente la distribución del FEES, las funciones del Conare y la oferta académica de la Universidad de Costa Rica en carreras de Ciencias Sociales, Humanidades y Artes, en particular las de sociología y antropología; posterior a que se diera a conocer que la empresa Intel invertirá $1.200 millones en el país, durante su gira por los Estados Unidos.
“Intel no nos ha preguntado cuántos sociólogos, antropólogos, van a producir las universidades de Costa Rica. No. Preguntan cuánta ciencia, tecnología, ingeniería, matemáticas e inglés”, declaró Chaves a Radio Columbia.
El mandatario insistió en mencionar a la Universidad de Costa Rica por contar con una oferta académica que, según su criterio, no obedece a las necesidades del país.
Ante esto, Bolaños señaló que “nos sorprende con tristeza que, a los 61 años de la creación de la sección de Antropología en la Universidad de Costa Rica, sea el señor presidente quien cuestione la existencia de la carrera, la considere un gasto innecesario y una disciplina que no tiene nada que aportar al desarrollo tecnológico y, por lo tanto, a la evolución humana”.
“Lo primero que queremos explicarle, es que la Antropología es la disciplina que ha centrado su interés académico, desde hace más de 160 años, en conocer las condiciones que explican las innovaciones tecnológicas y su impacto en los ecosistemas, en la anatomía y la diversidad social y cultural humana”, agregó.
Bolaños insistió en que “desde la revolución tecnológica que permitió el uso controlado del fuego hace más de un millón y medio de años hasta la inteligencia artificial. Basta visitar los museos para tener una mirada sucinta de los aportes de la disciplina en la comprensión histórica del desarrollo tecnológico y humano”.
“Lo segundo que queremos recordarle es que las universidades alrededor del mundo cuentan con un equilibrio entre los aportes de las ciencias mal llamadas exactas y las sociales porque todo avance en el desarrollo tecnológico tiene implicaciones en la vida humana y en el planeta, nuestra casa común. La tecnología no tiene vida propia, es resultado de la evolución y revolución del conocimiento acumulado de nuestra especie y, por lo tanto, debe seguir teniendo al ser humano y a su entorno natural como sus beneficiarios directos”, concluyó.