San José, 28 ago (elmundo.cr) – José Bulgarelli, padre de Christian Bulgarelli, dirigió un mensaje público al presidente Rodrigo Chaves en el que lo acusó directamente de corrupción, hostigamiento y amenazas contra su familia.
En el inicio de su pronunciamiento, fue contundente: “¿Algún día nos volveremos a topar sin guardaespaldas ni matones? Uno defiende la patria, como defiende la familia, por eso hago este mensaje dirigido a Rodrigo Chaves el mentiroso, así que hoy lo desmiento a usted y a sus nefastos voceros”, expresó.
Bulgarelli insistió en que su hijo ha sido claro en sus denuncias contra el mandatario: “Rodrigo, le digo, no existen dos Christian Bulgarelli, existe uno solo: el que dijo la verdad que le incomoda, esa verdad que lo mandará a la cárcel”.
También acusó al presidente de mentir sobre el caso conocido como “Choreco”: “Rodrigo, usted sabe que Choreco nunca trabajó ni estuvo en el BCIE, porque cariñito significa recibir plata sin trabajar”.
El padre del denunciante enfatizó que la Fiscalía cuenta con pruebas: “Mi hijo Christian Bulgarelli sí presentó pruebas contundentes de su corrupción y la de Choreco a la Fiscalía”.
Bulgarelli también hizo fuertes señalamientos de índole personal contra el mandatario: “Vergüenza me daría a mí tener una esposa que, cansada de infidelidades y atropellos, se divorcie de uno. Excompañeras de trabajo que no tuvieron otra salida que denunciarlo por acoso. Un informe del Banco Mundial que lo investiga como un depredador sexual. Una lista interminable de exministros, de presidentes ejecutivos, empresarios y personas que se arrepienten de haber trabajado con usted”.
“Rodrigo no se puede creer a usted, que tiene más de 100 causas abiertas en Costa Rica y condenas en el Banco Mundial y en Estados Unidos”.
Además, aseguró que no perdonará al presidente por supuestas amenazas: “Nunca le voy a perdonar por amenazar a mi familia y a mi nieta no nacida. Usted es el responsable de la inseguridad de las calles, las muertes colaterales y el reinado del narco en Costa Rica”.
Finalmente, recordó los valores inculcados en su familia y lanzó un último desafío: “A mis hijos les enseñé a decir la verdad sin importar las consecuencias, a no mentir y también algo que usted no conoce: les enseñé a dar la cara, a rectificar cuando se equivocan en lugar de ampararse en las faldas de la inmunidad. Algún día nos volveremos a topar sin guardaespaldas ni matones”.