San José, 03 ene (elmundo.cr) – El exdiputado Jorge Dengo afirmó que América Latina podría estar ante el fin abrupto de un régimen autoritario que, según señaló, “convirtió el Estado en un aparato de control, vació la economía, expulsó a millones y deshizo las instituciones hasta volverlas irreconocibles”, en referencia a la situación que atraviesa Venezuela.
Dengo aseguró que celebra este momento porque, a su criterio, la impunidad del autoritarismo se normalizó durante demasiado tiempo en la región, al punto de que para millones de venezolanos la política dejó de ser un espacio de debate y pasó a convertirse en una lucha por la supervivencia.
No obstante, el exlegislador advirtió que la caída de una figura central del poder no equivale automáticamente a la reconstrucción del Estado, por lo que llamó a reflexionar sobre los desafíos que se abren en el denominado “día después”.
Entre las principales interrogantes planteadas, Dengo destacó la necesidad de definir qué tipo de transición se dará, subrayando que lo crítico será que terminen de caer “el resto de los hombres fuertes del régimen” para permitir una transición con mando civil y garantías mínimas de orden público.
También alertó sobre el marco de legitimidad internacional que podría rodear el proceso, anticipando un debate intenso en torno a soberanía, legalidad y precedentes, así como sobre el reacomodo de los aliados del chavismo y de actores irregulares. En este punto, advirtió que el riesgo no es únicamente el vacío de poder, sino la fragmentación, con redes criminales, economías ilícitas y estructuras construidas durante años intentando sobrevivir al cambio.
En medio del análisis regional, Dengo expresó un mensaje de gratitud hacia la institucionalidad costarricense. “Qué privilegio vivir en Costa Rica”, afirmó, al contrastar la realidad nacional con la venezolana. Reconoció que en el país hay polarización, ruido político y fuertes discrepancias, pero recalcó que el disenso no cuesta la libertad, la crítica no cuesta el exilio y el humor no cuesta la cárcel.
Finalmente, el exdiputado manifestó su deseo de que Venezuela pueda encontrar ahora “lo que el autoritarismo siempre destruye: futuro y paz”, y envió un mensaje de esperanza al pueblo venezolano ante el momento histórico que atraviesa.