
San José, 23 may (elmundo.cr) – La inversión en obra pública por parte del Gobierno de Luis Guillermo Solís se disparó un 46% entre abril de 2016 y abril de 2017, según las últimas cifras publicadas por el Ministerio de Hacienda.
Los datos fueron revelados ayer en conferencia de prensa, donde también las autoridades de dicha cartera indicaron que el déficit fiscal acumulado a abril del 2017 alcanzó el 1,7% del Producto Interno Bruto (PIB).
Según Hacienda, los resultados fiscales al cierre del mes anterior muestran un “comportamiento estable”, si se compara con el mismo periodo del año anterior.
“A pesar de los buenos resultados, producto de las acciones realizadas, la situación fiscal y sobre todo el crecimiento acelerado de la deuda complican el panorama del país”, afirmó Helio Fallas, ministro de Hacienda y primer vicepresidente de la República.
Los datos arrojan que la recaudación de Hacienda por concepto de impuestos aumentó un 7,2% a abril pasado; similar al 7,3% que se registraba a abril del 2016.
Esa cartera indicó que lo recaudado por impuesto a ingresos y utilidades aumentó 13,3% en abril, lo que además influyó en el porcentaje de participación que tiene ese tributo en los ingresos que percibe el país por concepto de impuestos, al pasar de un 30,4% del total en el año 2015, a un 34,9% en el 2017.
El incremento de 46% en la inversión en obra pública también implicó un aumento en los gastos totales del Gobierno Central, ya que al cierre del mes anterior el incremento en ese rubro fue de un 24%.
Por otra parte, las transferencias a diversas instituciones o programas sociales aumentaron en abril un 9,2%, cifra superior al 5,9% registrado en el mismo mes pero del año 2016.
Entre esas transferencias están los recursos que constitucionalmente están destinados al Fondo de Asignaciones Familiares, el Fondo Especial para la Educación Superior y las pensiones que son pagadas con recursos del Presupuesto Nacional.
Finalmente, Hacienda manifestó que el pago de intereses por deudas contraídas por el Gobierno Central disminuyó de forma importante, ya que mientras en abril de 2016 la cifra era de 19,2%, para este año fue de 10,1%.
El resultado de restar los ingresos y gastos sin intereses (denominado déficit primario) llegó al 0,7% del PIB.
“Es urgente modernizar la legislación fiscal, como han hecho otros países en América Latina, a través de la aprobación de los proyectos de IVA y Renta que se encuentran en la Asamblea Legislativa. Los problemas estructurales se han mitigado, fundamentalmente, con acciones administrativas, que resultan insuficientes”, afirmó Helio Fallas.