San José, 27 oct (elmundo.cr) – El ingreso promedio de los hogares costarricenses disminuyó un 3,8% durante el último año, al pasar de ₡1.209.825 en 2025 a ₡1.163.728 en 2026, según los resultados de la Encuesta Nacional de Hogares (Enaho) 2026.
Los datos revelan que la reducción es estadísticamente significativa y que la principal fuente de ingresos de las familias continúa siendo el trabajo asalariado, rubro que registró una disminución del 3,2% respecto al año anterior.
El ingreso por trabajo autónomo, las transferencias, las rentas de la propiedad y los subsidios estatales y becas no presentaron variaciones estadísticamente significativas en comparación con 2025.
La encuesta también identificó una reducción del ingreso mensual por persona. El ingreso per cápita pasó de ₡485.792 en 2025 a ₡467.197 en 2026, lo que representa una caída del 3,8%.

Zona rural registra ingresos inferiores a los de la urbana
Las diferencias entre las zonas de residencia continúan siendo marcadas. En 2026, el ingreso promedio mensual de los hogares urbanos se estimó en ₡1.292.429, mientras que en los rurales alcanzó ₡819.082.
Esto significa que el ingreso promedio de los hogares rurales fue un 36,6% menor que el de las familias residentes en zonas urbanas.
En comparación con el año anterior, los hogares urbanos registraron una disminución estadísticamente significativa del 4,7% en sus ingresos. En las zonas rurales, por su parte, no se identificaron cambios estadísticamente significativos.
La diferencia también se refleja en el ingreso por persona. En las zonas urbanas, el ingreso per cápita pasó de ₡545.626 en 2025 a ₡522.554 en 2026, una reducción del 4,2%.
En las zonas rurales, el ingreso mensual por persona se estimó en ₡318.959, sin variaciones estadísticamente significativas respecto al año anterior.
Región Brunca registra el mayor nivel de pobreza
La región Central presentó los ingresos más altos del país, con un promedio mensual de ₡1.366.083 por hogar y ₡544.064 por persona.
En contraste, la región Huetar Caribe registró el menor ingreso promedio por hogar, mientras que la Huetar Norte presentó el ingreso per cápita más bajo.
En cuanto a la evolución de los ingresos, la región Central experimentó una disminución estadísticamente significativa del 3,6%, tanto en el ingreso promedio de los hogares como en el ingreso por persona.
La región Brunca también registró una caída estadísticamente significativa del 11,7% en el ingreso per cápita.
Las diferencias regionales también se reflejan en los indicadores de pobreza. La región Central presentó la menor incidencia, con un 11,4% de los hogares en esa condición.
Le siguieron la Chorotega, con un 17,2%; la Pacífico Central, con un 21%; y la Huetar Norte, con un 21,3%.
Las mayores incidencias correspondieron a la Huetar Caribe, con un 22,2%, y la Brunca, con un 27,3%.
Esta última región registró un aumento de 3,5 puntos porcentuales respecto al año anterior, cuando la incidencia de pobreza se estimó en un 23,8%.
Pobreza por ingresos se mantiene sin cambios significativos
La Enaho 2026 estimó que el 15,4% de los hogares costarricenses se encuentra en condición de pobreza por ingresos, sin una variación estadísticamente significativa respecto a 2025.
En términos absolutos, la cantidad de hogares en esta condición aumentó de 286.365 en 2025 a 298.713 en 2026.
La pobreza extrema también se mantuvo sin cambios estadísticamente significativos, con una incidencia del 3,8% de los hogares. La cantidad pasó de 71.336 hogares en 2025 a 73.830 en 2026.
Al considerar a las personas, la encuesta estimó que 919.313 habitantes de Costa Rica viven en condición de pobreza, equivalentes al 16,9% de la población nacional.
Además, 242.993 personas se encuentran en pobreza extrema, lo que representa un 4,5% de la población del país. De acuerdo con la metodología de la encuesta, estos hogares no cuentan con ingresos suficientes para cubrir sus necesidades alimentarias básicas.
Pobreza rural supera a la urbana
La incidencia de pobreza por ingresos fue mayor en las zonas rurales que en las urbanas.
En las ciudades, el 13,5% de los hogares se encontraba en condición de pobreza, mientras que en las zonas rurales el porcentaje alcanzó el 20,7%, una diferencia de 7,2 puntos porcentuales.
En cuanto a la pobreza extrema, la incidencia fue del 3,1% en los hogares urbanos y del 5,8% en los rurales.
La encuesta destacó que el porcentaje de hogares urbanos en pobreza fue el más bajo desde 2010, año en que comenzó la serie de la Enaho. En las zonas rurales, el resultado fue el segundo menor de la serie.
Pobreza multidimensional disminuyó un punto porcentual
Mientras la pobreza por ingresos se mantuvo sin variaciones estadísticamente significativas, la pobreza multidimensional mostró una reducción.
Según la encuesta, el 8,9% de los hogares del país se encontraba en pobreza multidimensional en 2026, equivalente a 171.582 hogares. El indicador disminuyó un punto porcentual respecto al año anterior, una variación estadísticamente significativa.
Por zona de residencia, la incidencia fue del 6,5% en los hogares urbanos, sin cambios estadísticamente significativos, y del 15,3% en los rurales. En estos últimos, el indicador disminuyó 2,1 puntos porcentuales.
El Índice de Pobreza Multidimensional también identificó las principales privaciones que afectan a los hogares en esa condición.
La más frecuente fue el “bajo desarrollo de capital humano”, correspondiente a la dimensión de educación, con una incidencia del 67%.
En segundo lugar se ubicó la condición de “sin seguro de salud”, en la dimensión de salud, con un 57,5%.
La tercera privación más frecuente fue el “mal estado del techo o el piso”, relacionada con la dimensión de vivienda y uso de internet, con una incidencia del 49,6% de los hogares pobres.
Los resultados de la Enaho 2026 muestran así una disminución estadísticamente significativa en el ingreso promedio de los hogares y un aumento en la cantidad absoluta de hogares en pobreza por ingresos, aunque su incidencia porcentual se mantuvo estable. Al mismo tiempo, la pobreza multidimensional registró una reducción, principalmente en las zonas rurales
El ingreso mensual promedio pasó de ₡1.209.825 en 2025 a ₡1.163.728 en 2026. La pobreza por ingresos se mantuvo sin cambios estadísticamente significativos, mientras que la pobreza multidimensional disminuyó un punto porcentual.
El ingreso promedio de los hogares costarricenses disminuyó un 3,8% durante el último año, al pasar de ₡1.209.825 en 2025 a ₡1.163.728 en 2026, según los resultados de la Encuesta Nacional de Hogares (Enaho) 2026.
Los datos revelan que la reducción es estadísticamente significativa y que la principal fuente de ingresos de las familias continúa siendo el trabajo asalariado, rubro que registró una disminución del 3,2% respecto al año anterior.
El ingreso por trabajo autónomo, las transferencias, las rentas de la propiedad y los subsidios estatales y becas no presentaron variaciones estadísticamente significativas en comparación con 2025.
La encuesta también identificó una reducción del ingreso mensual por persona. El ingreso per cápita pasó de ₡485.792 en 2025 a ₡467.197 en 2026, lo que representa una caída del 3,8%.
Zona rural registra ingresos inferiores a los de la urbana
Las diferencias entre las zonas de residencia continúan siendo marcadas. En 2026, el ingreso promedio mensual de los hogares urbanos se estimó en ₡1.292.429, mientras que en los rurales alcanzó ₡819.082.
Esto significa que el ingreso promedio de los hogares rurales fue un 36,6% menor que el de las familias residentes en zonas urbanas.
En comparación con el año anterior, los hogares urbanos registraron una disminución estadísticamente significativa del 4,7% en sus ingresos. En las zonas rurales, por su parte, no se identificaron cambios estadísticamente significativos.
La diferencia también se refleja en el ingreso por persona. En las zonas urbanas, el ingreso per cápita pasó de ₡545.626 en 2025 a ₡522.554 en 2026, una reducción del 4,2%.
En las zonas rurales, el ingreso mensual por persona se estimó en ₡318.959, sin variaciones estadísticamente significativas respecto al año anterior.
Región Brunca registra el mayor nivel de pobreza
La región Central presentó los ingresos más altos del país, con un promedio mensual de ₡1.366.083 por hogar y ₡544.064 por persona.
En contraste, la región Huetar Caribe registró el menor ingreso promedio por hogar, mientras que la Huetar Norte presentó el ingreso per cápita más bajo.
En cuanto a la evolución de los ingresos, la región Central experimentó una disminución estadísticamente significativa del 3,6%, tanto en el ingreso promedio de los hogares como en el ingreso por persona.
La región Brunca también registró una caída estadísticamente significativa del 11,7% en el ingreso per cápita.
Las diferencias regionales también se reflejan en los indicadores de pobreza. La región Central presentó la menor incidencia, con un 11,4% de los hogares en esa condición.
Le siguieron la Chorotega, con un 17,2%; la Pacífico Central, con un 21%; y la Huetar Norte, con un 21,3%.
Las mayores incidencias correspondieron a la Huetar Caribe, con un 22,2%, y la Brunca, con un 27,3%.
Esta última región registró un aumento de 3,5 puntos porcentuales respecto al año anterior, cuando la incidencia de pobreza se estimó en un 23,8%.
Pobreza por ingresos se mantiene sin cambios significativos
La Enaho 2026 estimó que el 15,4% de los hogares costarricenses se encuentra en condición de pobreza por ingresos, sin una variación estadísticamente significativa respecto a 2025.
En términos absolutos, la cantidad de hogares en esta condición aumentó de 286.365 en 2025 a 298.713 en 2026.
La pobreza extrema también se mantuvo sin cambios estadísticamente significativos, con una incidencia del 3,8% de los hogares. La cantidad pasó de 71.336 hogares en 2025 a 73.830 en 2026.
Al considerar a las personas, la encuesta estimó que 919.313 habitantes de Costa Rica viven en condición de pobreza, equivalentes al 16,9% de la población nacional.
Además, 242.993 personas se encuentran en pobreza extrema, lo que representa un 4,5% de la población del país. De acuerdo con la metodología de la encuesta, estos hogares no cuentan con ingresos suficientes para cubrir sus necesidades alimentarias básicas.
Pobreza rural supera a la urbana
La incidencia de pobreza por ingresos fue mayor en las zonas rurales que en las urbanas.
En las ciudades, el 13,5% de los hogares se encontraba en condición de pobreza, mientras que en las zonas rurales el porcentaje alcanzó el 20,7%, una diferencia de 7,2 puntos porcentuales.
En cuanto a la pobreza extrema, la incidencia fue del 3,1% en los hogares urbanos y del 5,8% en los rurales.
La encuesta destacó que el porcentaje de hogares urbanos en pobreza fue el más bajo desde 2010, año en que comenzó la serie de la Enaho. En las zonas rurales, el resultado fue el segundo menor de la serie.
Pobreza multidimensional disminuyó un punto porcentual
Mientras la pobreza por ingresos se mantuvo sin variaciones estadísticamente significativas, la pobreza multidimensional mostró una reducción.
Según la encuesta, el 8,9% de los hogares del país se encontraba en pobreza multidimensional en 2026, equivalente a 171.582 hogares. El indicador disminuyó un punto porcentual respecto al año anterior, una variación estadísticamente significativa.
Por zona de residencia, la incidencia fue del 6,5% en los hogares urbanos, sin cambios estadísticamente significativos, y del 15,3% en los rurales. En estos últimos, el indicador disminuyó 2,1 puntos porcentuales.
El Índice de Pobreza Multidimensional también identificó las principales privaciones que afectan a los hogares en esa condición.
La más frecuente fue el “bajo desarrollo de capital humano”, correspondiente a la dimensión de educación, con una incidencia del 67%.
En segundo lugar se ubicó la condición de “sin seguro de salud”, en la dimensión de salud, con un 57,5%.
La tercera privación más frecuente fue el “mal estado del techo o el piso”, relacionada con la dimensión de vivienda y uso de internet, con una incidencia del 49,6% de los hogares pobres.
Los resultados de la Enaho 2026 muestran así una disminución estadísticamente significativa en el ingreso promedio de los hogares y un aumento en la cantidad absoluta de hogares en pobreza por ingresos, aunque su incidencia porcentual se mantuvo estable. Al mismo tiempo, la pobreza multidimensional registró una reducción, principalmente en las zonas rurales.