San José, 23 jun (elmundo.cr) – Hasta 450.000 dólares al año se ahorrarían las piñeras costarricenses si usaran los residuos orgánicos de la piña, conocido también como derastrojo para generar biogás.
El dato se desprende de un exhaustivo estudio realizado por el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), el cual propone usar el sustrato resultante de la producción de piña para generar energías renovables no convencionales.
El Laboratorio de Biogás del ICE, primero en su género, realizó los ensayos con el residuo agrícola orgánico (RAO) de la piña en dos tratamientos, rastrojo triturado y lixiviados del proceso de prensado del rastrojo.
“Se emuló una planta de biodigestión a escala y se determinaron los potenciales de generación de biogás por tonelada con rastrojo y lixiviado, ambos a una temperatura de 25º Celsius. Desde el 2012, esta investigación es pionera y proporciona la información base para el diseño de los biodigestores”, explicó la institución.
Por su parte, Carolina Hernández quien funge como coordinadora del Programa Biogás del ICE, detalló que “en una finca donde se cosechan tres hectáreas, con una densidad de siembra de 66 mil plantas por hectárea, se tendría en promedio 222 toneladas de sustrato al día”. Según la ingeniera, con esa producción se podría obtener una potencia de 300 kW durante 18 horas, lo que le generaría ahorros hasta de $450.000 al año a la empresa involucrada.
Para el ICE esta alternativa además de ahorrar grandes sumas de dinero permite al sembrado de piña, históricamente brusco con el medio ambiente, disminuir su impacto ambiental al no emplear agroquímicos para deshidratar las platas y poder quemarlas.
Adicionalmente, el proceso de tratamiento propuesto por el instituto genera fertilizantes líquidos que pueden ser aprovechados en la producción de piña lo que reduce el uso de fertilizantes sintéticos.
La exportación de piña en Costa Rica representa el 7.3% del total de exportaciones del país y, según la Cámara Nacional de Productores y Exportadores de Piña (CANAPEP), esta actividad agrícola genera 25.200 empleos directos y más de 100 mil indirectos. Asimismo, en el país existen 170 exportadores y 72 plantas empacadoras de la fruta.