San José, 21 ago (elmundo.cr) – Un total de 1.161 trabajadores del Instituto Costarricense de Electricidad recibieron capacitaciones en el 2014, con el objetivo de evitar el estrés térmico provocado por el trabajar bajo condiciones de calor excesivo.
Estas acciones son congruentes con el Reglamento para la prevención y protección de las personas trabajadoras expuestas a estrés térmico, el cual fue emitido, mediante un decreto por parte del Presidente de la República, Luis Guillermo Solís, el Ministros de Trabajo y Seguridad Social, Víctor Morales, y el Ministros de Salud, Fernando Llorca.
Las capacitaciones se llevaron a cabo en las comunidades de Siquirres, Guápiles, Sarapiquí, Liberia, Cóbano y Buenos Aires, específicamente en proyectos como el hidroeléctrico Reventazón, Línea de Transmisión Central-Anillo sur, Ampliación planta Cachí, Líneas de Distribución Guápiles y Río Claro, Línea de Transmisión Atlántica y el área de Maquinaria, Equipo y Transporte, ubicada Cebadilla de Alajuela.
En las obras de generación y transmisión eléctrica que ejecuta el personal del ICE se presentan condiciones de trabajo que demandan una elevada carga física, y algunas de ellas son ejecutadas en zonas con condiciones críticas de temperatura, humedad relativa y viento, que dificultan que el intercambio de calor entre la persona y el ambiente sea el idóneo, además las temperaturas superiores a los 27°C, la humedad relativa superior al 60% y la escasa velocidad del viento, son factores críticos para que los trabajadores puedan estar en riesgo de estrés térmico.
“El exceso de calor corporal puede aumentar la probabilidad de accidentes de trabajo y agravar enfermedades crónicas, comoproblemas cardiovasculares, respiratorios, renales, cutáneos, diabetes,entre otros. Además, el estrés por sobrecarga térmica puede llevar a las personas a sufrir alteraciones sistémicas agudas, como golpe de calor,agotamiento, deshidratación, calambres y sudoración insuficiente” mencionó Alexánder Solís, director de Ingeniería y Construcción del ICE.
Por este motivo, con el objetivo de preservar la salud y la seguridad de sus trabajadores, desde el 2010 el ICE ejecuta terapias de hidratación en puestos y actividades críticas, además de que capacita al personal en riesgo. También se acude a la rotación de puestos, cambios de jornadas y pausas más prolongadas en horas críticas del día, entre otras gestiones, a la vez que realiza la valoración y diagnóstico necesario para determinar el nivel de exposición de estrés térmico de los trabajadores en el desempeño de sus tareas, para establecer las medidas preventivas.
“El esfuerzo de Seguridad Ocupacional se ha enfocado en garantizar la seguridad de nuestros trabajadores en forma integral, no solo en su actividad actual sino previendo que su nivel de salud sea estable a lo largo del tiempo”, expresó Solís.
