
San José, 14 oct (elmundo.cr)-El Proyecto Hidroeléctrico Reventazón (PHR), construido con fondos privados y públicos bajo un mismo esquema, significó un reto de 6 décadas de trabajo y organización por parte de los personeros del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE).
El financiamiento para esta obra fue de $1.379 millones, de los se consideran un aporte de inversión directa del ICE de $152,5 millones, una línea de crédito del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por $97,8 millones y un crédito conjunto con el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) y el Banco Europeo de Inversiones (BEI) por $225 millones.
Al mismo tiempo, se integra el componente del fideicomiso, que cuenta con la debido ratificación de la Contraloría General de la República. Su administrador es Scotiabank, desde el año 2013, y significó una histórica participación de entidades locales, que integran más de una tercera parte del total financiado unos $468,7 millones, estas son el Banco Nacional, el Banco de Costa Rica, el Banco Popular y Bancrédito.
Así mismo, el BID y la Corporación de Financiamiento Internacional del Banco Mundial (IFC), aportaron los restantes $435 millones, lo que genera una consolidación de la figura de los fideicomisos para desarrollar obras de generación eléctrica.
“El esquema mixto de financiamiento del Proyecto Hidroeléctrico Reventazón es el reflejo de cómo el ICE ha cumplido con éxito, a pesar de las trabas externas, su mandato constitutivo de garantizar un suministro eléctrico de calidad y por igual a cada habitante del país. La innovación y el compromiso de nuestros colaboradores son visibles, al punto de que los mismos organismos extranjeros nos consideran un cliente de alta confianza. Esto se ha expresado en el costo y también en sus plazos, ya que se consolidaron a 20 años y más”, indicó Luis Pacheco, gerente de Electricidad del ICE.
Este modelo de financiamiento de la PHR, según comentan los funcionarios del ICE, es un aprendizaje acumulado desde los años noventas debido a la restricción en sus capacidades de inversión y endeudamiento, al igual que las 2 leyes aprobadas de apertura del mercado de generación eléctrica, en las que el ICE figura como único comprador y debe cancelar la producción de estos generadores privados de acuerdo con los contratos firmados.
El ICE recurrió en ese escenario a la innovación financiera constante, para consolidar los presupuestos que le permitieran concretar los proyectos iniciados en la década presente y la anterior, y consecuentemente, ampliar sus capacidades hasta idear el esquema mixto del PHR.