
San José, 09 jun (elmundo.cr) – El exvicepresidente de la República, Kevin Casas, sentenció que “hoy Nicaragua es una dictadura. Hay que actuar en consecuencia”.
El exvicepresidente recordó que desde, diciembre 2008, tras el fraude en las elecciones locales en Nicaragua, advirtió la urgencia de que la comunidad internacional actuara para evitar que Ortega se convirtiera en Mugabe y Nicaragua en la Zimbabwe del hemisferio
“Nada se hizo cuando los síntomas de deterioro autoritario en Nicaragua ya eran claros. Lo que hubo fue un concierto de retórica e impunidad. De aquellos polvos son estos lodos. Lo sorprendente no es lo que está haciendo Ortega, sino el silencio de los gobiernos de la región”, lamentó.
De igual forma resaltó que “los gobiernos que podrían hablar sobre la tragedia de Nicaragua están, varios de ellos, consumidos en sus propios proyectos autoritarios o en los varios tsunamis desatados por el obvio deterioro de la gobernabilidad democrática en América Latina”.
“Espero que quede un atisbo de conciencia en América Latina de que urge preservar el gran logro regional de la última generación: la creación de democracias imperfectas, pero mejores que dilucidar el poder en los cuarteles o el monte, que fue lo de siempre. No se vale callar”, pronunció.
“La Carta Democrática Interamericana fue una de las cumbres de la transformación política de América Latina. A la luz de lo que está sucediendo en Nicaragua, hoy es papel mojado. Para una región con pocos logros históricos (seamos francos) dejar ir este logro es imperdonable”, acotó.
Para Casas lo que sucede en Nicaragua es “una grave alteración de la democracia, el Art 20 de la CDI les permite a cualquier Estado Miembro de OEA o al SG solicitar la convocatoria del Consejo Permanente para, aunque sea, discutir el tema”.
“De manera respetuosa les pido al gobierno de Costa Rica y al Secretario General Almagro, que convoquen al Consejo Permanente de la OEA para discutir la alteración del orden democrático en Nicaragua . No condenemos a la región a dilapidar, entre silencios cómplices, su logro político más importante”, concluyó.