
San José, 29 abr, (elmundo.cr)- Angustiados por no saber si los pacientes indígenas que atienden diariamente comprenden las indicaciones médicas, las autoridades del hospital William Allen Taylor de Turrialba contrataron los servicios de una traductora que habla los dos idiomas: español y cabécar.
Se trata de Ericka Herrera, una joven de 19 años quien se preparó como técnica para asistir a pacientes y que también es indígena; ella aprendió a hablar el español en un centro educativo de Grano de Oro del cantón de Turrialba.
María Eugenia Villalta, directora de ese establecimiento de salud, dijo que la función que desempeña la traductora Cabécar es fundamental porque ella pasa visita con los médicos y convierte el mensaje médico en una explicación sencilla para los indígenas y al mismo tiempo, ellos pueden expresar y manifestar sus dolencias sin ninguna barrera idiomática.
La misma Ericka reconoce que la población indígena es muy tímida, desconfiada y siente vergüenza de hablarle a los médicos. Con ella los cabécares son más expresivos y manifiestan sus dolencias sin tapujos lo que está facilitando la atención y el abordaje terapéutico de la población Cabécar que asiste a este hospital.
Se estima que mensualmente, el servicio de Emergencia del William Allen atiende a 145 indígenas y en este primer trimestre del 2019, el 62% de la población pediátrica egresada del servicio de Pediatría era Cabécar con diversas dolencias, pero las más comunes son las infecciones respiratorias agudas.