San José, 01 oct (elmundo.cr) – La diputada de la Unidad Social Cristiana, Abril Gordienko, pidió al Ministerio de Trabajo y la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) investigar la relación laboral entre Pueblo Soberano y los manifestantes que llegan a las actividades en apoyo del oficialismo.
Gordienko explicó que “está ampliamente documentado que en actividades donde participan la presidenta y la fracción oficialista aparece un grupo compuesto básicamente por las mismas personas, identificadas en decenas de videos”.
“Según esa documentación se les proporciona transporte y alimentación, se les asignan fechas y horarios para asistir y se les indica qué deben decir y hacer. El derecho laboral costarricense contempla el principio de primacía de la realidad en el artículo 18 del Código de Trabajo. Esto significa que si una persona presta servicios reiteradamente bajo las instrucciones y la dirección de otra, habría una relación laboral de hecho independientemente de que se haya firmado o no un documento, o de que se le denomine formalmente prestación de servicios o de cualquier otra forma”, manifestó.
La diputada recalcó que “por eso espero que el Partido Pueblo Soberano esté asumiendo las responsabilidades laborales que corresponden respecto de este contingente de personas que presta servicios reiterados, públicos y conocidos. Espero que estas personas estén debidamente incorporadas en la planilla, ya sea del partido o en la de alguna diputación de su fracción y que se estén garantizando sus derechos laborales, que se esté pagando a la Caja Costarricense de Seguro Social las cuotas patronales correspondientes y también la póliza del INSS por riesgos de trabajo”.
“De no ser así, insto a las inspecciones competentes en materia laboral y de seguridad social a investigar y actuar conforme al ordenamiento jurídico. Sería inaceptable que el partido de gobierno, mientras exige respeto para sus seguidores, estuviera incumpliendo los derechos laborales de sus colaboradores y sus obligaciones con la seguridad social”, sostuvo.
Gordienko insistió que “una sesión parlamentaria en la que las diputaciones no podemos hablar, no puede llamarse sesión, mucho menos sesión solemne. Ayer en Puntarenas se impidió hablar a las diputaciones de oposición. Los gritos, los insultos, la intimidación y otros actos inapropiados de un segmento del público interrumpieron reiteradamente nuestras intervenciones y en algunos casos impidieron que fuéramos escuchadas”.
“A ello se sumó la conducta impropia de varias diputaciones de Pueblo Soberano que incentivaron y participaron del desorden en vez de contribuir a detenerlo. Lamentablemente, la presidenta en ejercicio incumplió el inciso 12 del artículo 27 y el inciso J del artículo 56 del reglamento de esta Asamblea Legislativa. Los hechos de ayer lesionaron nuestra investidura, nuestros derechos constitucionales y políticos de uso de la palabra en Plenario y el derecho de las minorías políticas a participar en el debate, a rendir cuentas y a representar a los cientos de miles de costarricenses que votaron por nosotros”, dijo.
La legisladora comentó que “ante los gritos, silbidos, insultos y demás actos indebidos correspondía ordenar que se despejara la barra o al menos retirar a quienes provocaban el desorden. En cambio, se quiso retirar a la prensa”.
“Diputado Ariel Mora, ayer usted irrespetó a una compañera diputada y respetó el recinto de la comunidad puntarenense que la comunidad puntarenense nos prestó para sesionar. Y respetó su investidura, la suya, y rebajó el oficio parlamentario a una conducta totalmente impropia de un Plenario. Su disculpa posterior, además, intentó trasladar a la oposición la responsabilidad por su comportamiento, alegando que nuestras intervenciones eran temerarias, ese argumento es falso y no es de recibo”, aseveró.
Gordienko enfatizó que “en mi caso, ni siquiera había pasado del segundo párrafo cuando empezaron a gritarme, les cedí mi tiempo para escucharlos y aún así los gritos continuaron contra mí y contra las diputaciones que hablaron después azuzados por miembros de Pueblo Soberano por si fuera poco hoy en un programa de radio el diputado José Miguel Villalobos afirmó que la vestimenta de una diputada por llevar los colores de su partido fue uno de los factores que provocaron el enojo del público”.
“Diputado Villalobos pretender responsabilizar a una mujer por las ofensas y la intimidación que recibe debido a su manera de vestir es violencia política, es recurrir a viejos patrones machistas para descalificarla y culparla por la conducta indebida de otras personas. Las diputadas de oposición, al igual que las de su partido, seguiremos vistiéndonos con los colores que queramos, no con los que les gusten a las las barras y contingentes de agitadores que ustedes llevan para atacarnos”, lamentó.
“La democracia exige debate, respeto y pluralismo. Ninguna mayoría, ningún partido y ninguna barra tienen derecho a silenciar la representación política que el pueblo costarricense depositó en nosotros”, concluyó.