San José, 11 may (elmundo.cr) – El abogado constitucionalista y político, Fernando Zamora, sostiene que nos alcanzó lo que es una de las peores pesadillas imaginables para cualquier país.
Se anuncian apagones diarios igual que en estados fallidos como Haití o Venezuela y que las consecuencias para la producción y la inversión son inimaginables, criticó el abogado.
Para Zamora a un país con apagones se le pone el pañuelo rojo y es inmediatamente descartado como opción para invertir, siendo un asunto gravísimo, porque se traduce en más desempleo.
Zamora insistió en que esta pesadilla ha sido ocasionada por pésimas decisiones aunque le echen la culpa al cambio climático, por ejemplo, la decisión que detuvo la inversión del proyecto hidroeléctrico Diquís, que, de haberse ejecutado, no solo hubiese abastecido el país de energía limpia, sino que nos hubiese permitido exportarla.
Además, comentó que la reciente decisión del ICE de detener los proyectos geotérmicos, como la ampliación de la planta de Las Pailas o el desmantelamiento de las plantas térmicas del ICE.
Para el político una parte de la solución es de acción inmediata y otra a largo plazo, lo primero es que se debe reasumir con determinación la ampliación de los proyectos geotérmicos de Las Pailas, reactivar la planta térmica de Garabito, que funciona parcialmente, y detener el desmantelamiento de las plantas térmicas, como sucedió con la de Moín, y más bien reactivarlas, esto de inmediato.
A largo plazo, propone desde hace varios años, la necesidad de desarrollar una gran planta de energía mareomotriz, como la que existe en Shiwa Corea del Sur, que, con un costo de 335 millones de dólares, logró en ese país producir 254 megavatios diarios, casi lo mismo que produce aquí la hidroeléctrica Reventazón, que fue más costosa.
De igual forma, plantea construir la planta mareomotriz combinándola con la construcción del puente que una Puntarenas con la península en playa Naranjo.
Zamora confía que sumando el pago del peaje del puente y los beneficios económicos que generaría la planta mareomotriz, sería posible pagar el financiamiento de la obra, que es además limpia ecológicamente pues trabaja con las mareas y no depende de las lluvias ni los vientos.
De acuerdo al criterio del político la desventaja de las opciones más baratas, como lo son la energía solar o la eólica, es que no tienen gran capacidad de generación para abastecer pues la más grande planta eólica como la que tiene el país, solo produce 20 megas diarios.