
San José, 4 jul (elmundo.cr) – Los expresidentes de la República mediante una carta pública al pueblo de Costa Rica hacen un llamado a la paz, al entendimiento y al diálogo.
La misiva es firmada por los expresidentes Oscar Arias Sánchez, Rafael Angel Calderón Fournier, Laura Chinchilla Miranda, Abel Pacheco de la Espriella, Miguel Angel Rodriguez Echeverria y Luis Guillermo Solís Rivera.
Los expresidentes señalan que “nos sentimos obligados a expresarles nuestra profunda preocupación por los enconados enfrentamientos que vivimos y que amenazan fracturar a la familia costarricense”.
“El mundo vive las graves presiones, la incertidumbre y las dificultades propias de un tiempo de profundas y rápidas transformaciones. También en nuestra patria son entendibles las angustias, frustraciones y hasta el enojo que esas circunstancias y nuestros propios problemas producen”, agregan.
Además, comentan que es legítima la manifestación de las discrepancias, expresarlas forma parte de la convivencia democrática y resolverlas es obligación del Estado.
“Pero la confrontación irrespetuosa, los intentos por socavar la institucionalidad y la amenaza a los derechos de todos los ciudadanos, no resuelve los problemas. Lejos de ello, nos dividen y nos pueden conducir al caos”, indican.
Para los expresidentes es urgente encontrar soluciones a los problemas de pobreza estancada, desempleo y la informalidad crecientes, la lentitud del crecimiento económico, entre otros.
Según los exmandatarios “el peligro de la anarquía es inmenso. Acarrea pérdida y sufrimiento a todos. Sin nuestra institucionalidad democrática y los procedimientos que nos garantiza el estado de derecho, es imposible construir los espacios y las acciones necesarias progresar civilizadamente, como lo hemos hecho a lo largo de muchas generaciones”.
De igual forma mencionan que “los costarricenses, desde nuestra independencia, hemos sabido resolver en armonía los enfrentamientos entre los legítimos intereses de diversos grupos que conforman la Nación. Hoy debemos hacerlo de nuevo”.
“Pongamos todos de nuestra parte. Cese la violencia, la amenaza del uso de la fuerza, los llamados a bloquear el país. Dejemos de lado lo que nos divide y construyamos juntos soluciones concentrando los esfuerzos en los más serios problemas inmediatos”, concluyen.