22 set (elmundo.cr) – La constante falta de recursos en las finanzas del Gobierno generará un mayor nivel de endeudamiento y posibles presiones sobre las tasas de interés internas.
Así lo dio a conocer un grupo de economistas, quienes afirman que el déficit fiscal de Costa Rica continúa con tendencia al alza.
De acuerdo con el sector, lo más preocupante es que se han sacrificado las inversiones con el fin de enfrentar el pago de intereses y el de remuneraciones, lo cual ha afectado la competitividad de la economía.
Y es que en lo que llevamos del año el Ministerio de Hacienda ha logrado hasta el momento hacerle frente a sus necesidades financieras sin presionar las tasas de interés mediante el uso de diversos métodos a su alcance.
Sin embargo, factores como la evasión de impuestos y las características del gasto gubernamental, provocan que los gastos del Gobierno superen sus ingresos, incrementando de esta manera el saldo de la deuda pública.
“El alto porcentaje de los ingresos destinado a la cancelación de los rubros de remuneraciones y transferencias, la inflexibilidad de los gastos, y la creación de gastos permanentes vía legislativa sin su correspondiente fuente de ingresos, son algunos de los factores que afectan negativamente la situación de las finanzas públicas en detrimento de la competitividad del país”, señaló Herrera.
Según las estadísticas, la deuda pública se ha incrementado un 14.7% entre el 2008 y 2015 como consecuencia del faltante en las cuentas fiscales.
“El endeudamiento de la economía per se no es malo, pero se debe poner atención al nivel de este y al destino de los recursos obtenidos por este medio. No es lo mismo endeudarse para pagar salarios o deuda ya adquirida que para desarrollar infraestructura o crear un programa que enseñe un segundo idioma a la población en edad escolar, por ejemplo”, detalló.
Lo peor de la situación, según el experto, es que la cifra incrementaría para el año venidero, pues el proyecto de Presupuesto Ordinario y Extraordinario de la República para el 2017, presentado por el Poder Ejecutivo, solicita la aprobación de un presupuesto de ¢8.9 billones, donde un 45.9% del monto total presupuestado se obtendrá a través de nueva deuda, es decir, ¢4.1 billones.
El análisis del proyecto de ley realizado por el Grupo Financiero ACOBO, se desprende que los gastos del Gobierno se incrementarían en 12.1% en comparación con el presupuesto de 2016.
“Preocupa mucho que el nuevo endeudamiento para 2017 será utilizado, principalmente, para cubrir gastos corrientes y la amortización de la deuda”, afirmó Herrera.
Ante el panorama, los economistas aseguran que las finanzas del país deben conllevar una planificación financiera de mediano y largo plazo e incluir análisis cuantitativos de las decisiones que se estén evaluando en materia de ingreso y gasto público, para tener mayores criterios de evaluación y decisión, pues desde allí, comenzaría el cambio.