
San José, 16 jun (elmundo.cr) – Las erupciones del 23 de mayo y el 11 de junio en el volcán Rincón de la Vieja permitieron determinar que hubo presencia de magma fresco en los materiales lanzados durante esas explosiones.
Así lo revelaron los expertos de la organización no gubernamental Volcanes Sin Fronteras (VSF), quienes con un Microscopio de Barrido Electrónico detectaron que el porcentaje de magma en las erupciones alcanza el 30%.
“Se observó que las cenizas expulsadas están compuestas en su mayoría por minerales secundarios o de alteración, líticos (rocas preexistentes) y material juvenil (magma)”, dijeron Gino González y Yemerith Alpízar en un informe publicado este viernes.
Según ambos expertos, en algunas partículas se logró visualizar, inclusive, interacción del magma con el agua de la laguna que ocupa el cráter del Volcán Rincón de la Vieja.
Tal interacción es la que genera erupciones muy explosivas, denominadas “freatomagmáticas” y las cuales no se veían en el volcán desde el año 1996.

“Se concluye que las erupciones tienen un aporte de calor importante generado por el magma, que las hace muy violentas y que eventualmente podrían generar columnas eruptivas superiores a los 4 kilómetros de altura, formadas por fragmentos como ceniza muy fina (partículas menores a 2 micrómetros) hasta bombas (rocas mayores a 64 milímetros). Asimismo, este tipo de erupciones puede extenderse desde semanas a varios meses”, dijeron ambos expertos.
La erupción del volcán Rincón de la Vieja el pasado 11 de junio originó una serie de avalanchas, conocidas como “lahares” en los ríos que desaguan el coloso. No hubo personas heridas tras la explosión, aunque algunos sí requirieron atención médica por irritación de nariz, garganta y ojos.