San José, 05 nov (elmundo.cr) – Los cárteles del narcotráfico utilizan principalmente dos modalidades para introducir droga en los contenedores de exportación: contaminar la mercancía desde su lugar de origen o introducir los estupefacientes directamente en los puertos mediante el método conocido como “gancho ciego”.
Así lo explicó Jim Kuykendall, exagente de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) y consultor de APB Security Consultants, durante una entrevista para EL MUNDO CR, en el X Congreso de Seguridad de Mercancías en la Cadena Logística, en Costa Rica.
Kuykendall detalló que una de las formas consiste en introducir la droga en las fincas, bodegas o instalaciones donde se prepara y carga la mercancía que posteriormente será exportada.
“Se introduce en primera instancia, el contenedor es contaminado desde origen. O sea, en la finca, en la bodega donde cargan la mercancía. Ahí hay una oportunidad donde los grupos criminales pueden introducir la droga y esconderla dentro de la mercancía”, explicó.
El especialista señaló que esta modalidad puede implicar la participación de personas vinculadas con la empresa exportadora.
La segunda estrategia es el denominado “gancho ciego”, mediante el cual los grupos criminales consiguen introducir droga en los contenedores una vez que estos se encuentran en las instalaciones portuarias.
Según Kuykendall, para ejecutar este método pueden involucrar a transportistas o empleados portuarios, quienes rompen el sello de seguridad del contenedor, introducen la droga y posteriormente lo cierran con un precinto clonado.
“Lo sellan nuevamente con un precinto clonado que se parece al actual que acaban de cortar y de esa forma esa droga es embarcada en un buque sin que el dueño de esa carga sepa que su mercancía está siendo usada para el contrabando ilegal de drogas”, indicó.
También contaminan contenedores en alta mar
El exagente de la DEA agregó que las organizaciones criminales también pueden contaminar contenedores cuando los buques se encuentran en alta mar.
En estos casos, explicó, utilizan lanchas rápidas y requieren la colaboración de personas que trabajan dentro de las embarcaciones para acceder a los contenedores, introducir la droga y colocar nuevamente un sello clonado.
Kuykendall advirtió que estas operaciones dependen, en buena medida, de conseguir la colaboración de personas que tengan acceso a información privilegiada sobre el movimiento de las mercancías.
“Lo que nosotros llamamos una conspiración interna, donde gente es amenazada para cooperar o les pagan dinero para cooperar”, manifestó.
Añadió que para las organizaciones criminales resulta fundamental obtener información sobre cómo y cuándo se movilizará una carga y cuál será su destino.
Kuykendall ve una oportunidad para Costa Rica
Al referirse a la vulnerabilidad de Costa Rica frente a la infiltración del narcotráfico en sus puertos y cadenas logísticas, el especialista indicó que el país enfrenta una problemática compartida por otras naciones centroamericanas, debido al incremento de la producción de cocaína en Colombia.
No obstante, consideró que Costa Rica tiene una oportunidad para enfrentar esta situación mediante el reconocimiento del problema y el compromiso de sus autoridades.
“Yo creo que la gran esperanza que tiene Costa Rica es que es un país serio, que reconoce y está enfrentando esta situación”, expresó.
El consultor también destacó la importancia de la cooperación regional y mencionó la alianza con Estados Unidos y el denominado Escudo de las Américas como parte de los esfuerzos para combatir a los cárteles y el crimen organizado.
“Y Costa Rica, que tiene también un nuevo liderazgo que está dispuesto a enfrentar la situación acá”, concluyó.