San José, 16 dic (elmundo.cr) – El Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) jugó un papel clave en la defensa de Costa Rica ante la Corte Internacional de Justicia en La Haya, Países Bajos, al suministrar a la defensa costarricense estudios y mapas que sepultaron los alegatos de daño ambiental al río San Juan, hechos por Nicaragua.
El Gobierno solicitó al ICE hacer una medición del Delta Costa Rica, que empieza en el río Colorado en la bifurcación del río San Juan, en territorio costarricense este mismo año. El estudio se agregó a tres años de investigaciones que estaba haciendo la institución para ayudar técnicamente a la delegación costarricense en La Haya.
La estatal se encargó de medir los sedimentos que por año pasan en el río, calculándolos en 13 millones de toneladas por año. Nicaragua alegaba que la construcción de la Trocha Fronteriza causó depositación de sedimentos en el río San Juan, afectando la navegabilidad, dirección y morfología del río.
Nicaragua no aportó datos de cuántos sedimentos pasan año tras año por el río San Juan, a diferencia de Costa Rica. Ese estudio del ICE fue determinante en la decisión que tomaron los magistrados de rechazar los alegatos de daño ambiental por sedimentación, al constatar que la Ruta 1856 solo generó un 0,6% de los sedimentos en el río, insuficiente para generar cualquier tipo de afectación.
Además, los estudios del ICE en el río Colorado, San Carlos y Sarapiquí sirvieron como pruebas adicionales para Costa Rica, con el fin de desmentir que la construcción de la polémica carretera hubiera generado algún tipo de daño ambiental, ya fuera dentro o fuera de las fronteras.
“Cuando Costa Rica optó por desarrollar sus recursos hídricos, el Área de Estudio Básicos del ICE emprendió investigaciones en cuencas estratégicas como las de los ríos San Carlos y Sarapiquí. Desde entonces tenemos investigaciones constantes que nos han permitido hoy apoyar con experiencia, análisis técnicos rigurosos y datos científicos de primera calidad la defensa de la soberanía nacional ante el máximo órgano de la Justicia Internacional”, reconoció el presidente ejecutivo del ICE, Carlos Obregón Quesada.
La estatal es la única institución costarricense que tiene información base para estimar la carga de sedimento que transporta el río San Juan, ya que desde la década de los 60 el ICE realizó mediciones hidrológicas y sedimentológicas a lo largo y ancho del territorio nacional, pero especialmente en la vertiente norte.
El ICE usó 52 estaciones meteorológicas y 12 estaciones hidrológicas para hacer el cálculo de los sedimentos. La estación que más ayudó a Costa Rica fue la del Delta Colorado, que se construyó específicamente para calcular la cantidad de sedimentos arrastrados por los ríos San Carlos y Sarapiquí.
Costa Rica inclusive presentó datos sobre la hidrología de Nicaragua que ni ese país tenía. Por ejemplo se halló que el lago de Nicaragua aporta el 16% del caudal de río San Juan, las cuencas de la vertiente sur de Nicaragua otro 14% y las cuencas de la vertiente norte costarricense un 70%. Posteriormente, al llegar a la bifurcación, en Delta Costa Rica, el caudal se divide, en promedio, 10% al río San Juan Bajo (Nicaragua) y 90% al río Colorado (Costa Rica).
También se encontró que en promedio, el total de sedimentos arrastrados por el río San Juan corresponden en un 6% al Lago de Nicaragua, 15% a la cuenca sur de Nicaragua y 79% a la cuenca norte de Costa Rica.