San José, 26 nov (elmundo.cr) – Un nuevo estudio científico de Innoceana, publicado en la revista PeerJ, revela una severa pérdida de corales en Isla del Caño y el norte de la Península de Osa, Costa Rica, debido al evento El Niño de 2023–2024 y el aumento de las temperaturas oceánicas.
La investigación, liderada por la Dra. Caroline Palmer, directora de Investigación de Innoceana Costa Rica, documenta un cambio drástico del dominio de los corales al de las algas de césped (turf algae), lo que indica un punto de inflexión ecológico para una de las reservas marinas más importantes del país.
El estudio, basado en cuatro décadas de datos satelitales y exhaustivos estudios de arrecifes realizados entre 2023 y 2024, muestra que las temperaturas promedio de la superficie del mar alrededor de Isla del Caño aumentaron casi un grado Celsius durante 40 años, alcanzando niveles sin precedentes durante el reciente evento El Niño.
“Las temperaturas del océano se mantuvieron más altas durante más tiempo que en cualquier momento de los últimos cuarenta años, y ahora estamos viendo una rápida pérdida de corales y un cambio hacia el dominio de las algas, lo que significa que es poco probable que estos arrecifes se recuperen sin esfuerzos de restauración específicos”, afirmó la Dra. Palmer.

Los resultados del estudio indican una disminución del 40% en la cobertura de corales vivos en todos los sitios encuestados, con algunas áreas perdiendo más del 50%. Paralelamente, las algas de césped aumentaron en más del 70%, evidenciando el colapso ecológico de una zona de arrecife considerada históricamente resistente.
El estudio también introduce el Índice de Viabilidad de Recuperación Ecológica (ERFI, por sus siglas en inglés), una nueva herramienta para identificar los sitios de arrecife con mayor potencial de recuperación natural y aquellos que requerirán esfuerzos de restauración activa.
“Dado que el cambio climático impulsa continuos aumentos en las temperaturas oceánicas, Isla del Caño necesita una estrategia de restauración guiada por la ciencia que reúna a socios locales, operadores turísticos y autoridades de conservación”, dijo Parker, director de Operaciones (COO) de Innoceana.
Innoceana está desarrollando un plan regional de restauración y monitoreo a cinco años, en línea con las prioridades nacionales de conservación y las directrices globales sobre la recuperación de arrecifes.