
Redacción, 16 ago(elmundo.cr)- Larissa Arroyo Navarrete, abogada especialista en derechos humanos y género concedió una entrevista a EL MUNDO respecto a la decisión del Ministerio de Educación Pública(MEP) de incluir la nueva asignatura de Educación para la afectividad y sexualidad, la cual será impartida a estudiantes de 10º año de Educación Diversificada, a partir del próximo año, en todo el territorio nacional.
“Hay que recordar que los niños y las niñas son sujetos de derecho, es decir, que hay una tutela sobre los derechos de estas personas, y dentro de esos derechos está el de la educación, que debe ser científica, laica, actualizada, que esté acorde a la edad. No es lo mismo primer grado que quinto año claramente, y es necesario las herramientas para que se vayan desarrollando como personas libres, que puedan hacer ejercicio de sus derechos”, comentó.
“Muchas veces contraponemos los derechos del padre y de la madre, a los derechos del niño y la niña, y por supuesto que además viene el interés superior del niño y de la niña y prima sobre algunas cosas, pero no es que el Estado les va a enseñar lo que quiera. Además de la consideración de paz y democracia es importante la consideración de las diversidades y la pluralidad como valores intrínsecos de la democracia. Deben reconocerles todos los derechos a todas las personas sin discriminación de ningún tipo. La educación para la sexualidad incluye aspectos técnicos y por otro lado el tema del reconocimiento de las diversidades”, agregó la especialista.
Cabe destacar que decenas de personas se plantaron el pasado 22 de julio en la Plaza de la Democracia y la Avenida Segunda, en la capital, para protestar contra dichas clases de educación sexual, en su mayoría integrantes de iglesias evangélicas, se congregaron bajo los lemas “Con mis hijos no te metas” y “A mis hijos los educo yo”.
Arroyo concluyó respecto a las protestas que “Cuando tenemos la interferencia de sectores religiosos que lo que quieren es imponer su punto de vista como una verdad absoluta es realmente preocupante, porque no estaríamos desconociendo esa pluralidad y diversidad, y como resultado haciendo tambalear las bases de la democracia”.