
San José, 25 feb (elmundo.cr)- “Costa Rica rechaza cualquier curso de acción que implique el ejercicio de la violencia contra el pueblo venezolano, el uso de la fuerza o la intervención militar”, dijo la vicepresidenta Epsy Campbell.
La funcionaria se encuentra este lunes en la 40.º Sesión del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (ONU).
Campbell presentó el informe país con un llamado a luchar por la equidad y “no dejar a nadie atrás”, sobre todo en el marco del Decenio Internacional para los y las Afrodescendientes.
“En el 2020 deberá hacerse el balance de medio período y no hemos avanzado lo suficiente. Requerimos los recursos necesarios, según el mandato de la Asamblea General, para tomar medidas concretas para reconocer las contribuciones de esa población y respetar, proteger y asegurar el acceso a sus derechos fundamentales”, afirmó la vicepresidenta.
“No podemos guardar silencio ante los intentos de algunos actores internacionales de destruir el multilateralismo y menoscabar las instituciones. Mi país ha decidido levantar la voz para promover el fortalecimiento de las instituciones del sistema internacional, así como una comunidad internacional más democrática, en la cual la regulación del ejercicio del poder de los Estados asegure a todas las personas todos los derechos, sin discriminación alguna”, expresó.
Asimismo, señaló que se debe trabajar para garantizar el respeto de los derechos humanos de todas las personas, principalmente en las naciones cercanas a Costa Rica que hoy atraviesan conflictos.
Campbell sostendrá reuniones bilaterales con el presidente del Consejo de Derechos Humanos, la presidenta de la Asamblea General, la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos y el director general de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), con el fin de promover mecanismos para alcanzar los objetivos del Decenio Internacional para los Afrodescendientes.