San José, 8 may (elmundo.cr) – Un empuje frío que afectó el resto de Centroamérica en los últimos días, así como la reciente actividad del Volcán Turrialba tienen al Gran Área Metropolitana cubierta de “vog” o niebla volcánica.
El vog, similar al smog, es una forma de contaminación del aire producida por la reacción del dióxido de azufre, otros gases y partículas emitidas por un volcán al reaccionar con el oxígeno, la humedad y la luz solar.
El fenómeno es bien conocido en lugares con intensa actividad volcánica, como las islas de Hawai, cuyos volcanes expulsan hasta 4000 toneladas de dióxido de azufre cada día.
Centenares de reportes en las redes del OVSICORI y la Red Sismológica daban cuenta de la presencia de una densa capa de niebla que impedía la visibilidad, así como que causaba malestar respiratorio y visual.
Los expertos consultaron a Bomberos de Costa Rica si había algún incendio en las inmediaciones del Volcán, a lo que les respondieron que no. De este modo la única explicación para lo sucedido es el fenómeno vog, un anacrónimo de las palabras “volcán” y “niebla”.
De acuerdo con los reportes, el día 6 hubo intensa lluvia en la zona del Volcán Turrialba, lo que inclusive generó que los cráteres central y este se convirtieran en pequeños lagos. Esa agua llovida empezó a filtrarse en los últimos días hasta las profundidades del volcán, cuando empezó a evaporarse producto del calor interno.
Esto coincide con un incremento importante en la desgasificación del coloso observada durante la noche de este sábado, madrugada y mañana de este domingo.
“La niebla densa con “olor volcánico” que la gente esta percibiendo podría tratarse de la presencia de una cantidad considerable de aerosoles volcánicos suspendidos en el aire, es decir pequeñísimas partículas en forma de granitos sólidos y gotitas líquidas de tamaño micrométrico (menos de 10 micrómetros) emitidas por las actuales erupciones el volcán Turrialba”, explicó en el Facebook de OVSICORI, la geoquímica María Martínez.
“La humedad ambiental hace que esas partículas diminutas sólidas y líquidas que están flotando en el aire y que se les llama también aerosoles crezcan de tamaño. Así, dependiendo de su cantidad y tamaños se afecta la calidad de la visibilidad”, agregó.
El vog y el smog se diferencian en que el primero ocurre por actividad volcánica al reaccionar el dióxido de azufre con la humedad y formar aerosol, que al contacto con la luz solar se dispersa y crea la capa de “niebla”.
El smog por su parte, está formado por la incompleta combustión del combustible y la reacción de los óxidos de nitrógeno y el ozono, que al contacto con la luz solar crea la capa visible de contaminación.
La niebla volcánica en altas concentraciones puede causar daños al ambiente y a la salud de las plantas, así como seres humanos y animales.
La mayoría de los aerosoles que componen la niebla volcánica son ácidos y pueden causar daño pulmonar, dolor de cabeza, dolor de garganta, dificultad para respirar y síntomas similares a la gripe.
Según el IMN, se espera que esta capa se disperse a partir de la tarde, con el calentamiento producto del sol.