El coronavirus es una oportunidad para volver los ojos a las abejas

Alajuela, 26 mar (elmundo.cr) – Juan Bautista Alvarado, presidente de la Cámara Nacional de Apicultura indicó que “el presente año ha sido muy complicado, principalmente por la inestabilidad del tiempo que se ha visto acentuada por el fenómeno de El Niño, fenómeno que ha generado la eliminación de los nectarios, una glándula que permite a algunas flores segregar el néctar”.

Así, los cambios repentinos de temperaturas y hasta algunas lluvias -en época seca- han producido pérdidas de cadenas de floración de las especies nativas más relevantes, en las provincias de Guanacaste y Puntarenas, un área donde el 90% de los apicultores son pequeños productores.

Esta semana podemos avanzar haciendo extracción de miel o procesando la cera de los panales u opérculos. No obstante, el tema va más allá “qué va a pasar en uno o dos meses si no cuidamos las abejas, la gente se va a quedar sin productos de las colmenas, las abejas no sobreviven sin cuidados, cuando la pandemia termine nos vamos a quedar sin miel si no cuidamos lo que tenemos” expresó el dirigente.

Detalló que en Costa Rica se consumen aproximadamente cien toneladas de miel por mes, razón por la cual necesitamos que las personas apicultoras sigan trabajando sus colmenas y contar con el apoyo del gobierno para que las redes y canales de comercialización se mantengan abiertos, sin perder de vista que algunos pequeños empresarios apícolas tienen contratos con supermercados y obligaciones y ahora están ingeniándose la manera de preparar el producto para garantizar el flujo de abastecimiento.

“En este momento es fundamental comprender que el sector apícola no es como los demás, las colmenas toman su tiempo y las personas apicultoras sabemos que un día que no se cuide las abejas nos va a repercutir en falta de producción y si eso sucede estamos afectando la seguridad alimentaria del país, hay que hacer el mayor esfuerzo para seguir trabajando en el apiario porque, el sector agropecuario en general, es el mayor eje para salir de la crisis” agregó.

Según Alvarado “el coronavirus se debe ver como una oportunidad para volver los ojos a las abejas y saber que un país bien alimentado y con abejas sanas que puedan abastecer a todos sus habitantes será un país que se puede enfrentar a cualquier tipo de enfermedad”.

Recalcó que -en este momento- consumir los productos que provienen de las abejas tiene buenísimos beneficios para nuestro organismo porque previenen frente a agresiones microscópicas como bacterias, hongos y virus, debido a que tienen propiedades antibacterianas, antivirales, antimicrobianas, antifúngicas, antibióticas, antiinflamatorias, antisépticas, analgésicas, cicatrizantes, descongestivas y fortificante de los mecanismos inmunológicos.

Finalmente, Alvarado explicó que Costa Rica alberga cerca del 4% del total de abejas silvestres de todo el mundo, es decir unas 800 especies que se caracterizan por no ser sociales, no vivir en familia y no producir miel. Sin embargo, resultan vitales para el sustento de los ecosistemas naturales, el bosque nativo y para todo lo que conocemos que era Costa Rica antes de la intervención humana.

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