
San José, 6 feb (elmundo.cr)- En total dos comunicadoras y una doctora han denunciado que el expresidente y Nobel de la Paz, Óscar Arias las abusó sexualmente.
La primera que salió a la luz fue la de la psiquiatra y reconocida activista antibélica, Alejandra Arce, quien formalizó la denuncia penal ante el Ministerio Público este lunes 4 de febrero.
Arce relató a Semanario Universidad que los hechos ocurrieron el 1 de diciembre de 2014 en la casa del expresidente.
“Él me agarró por detrás y me tocó los senos. Yo le dije que no y que él estaba casado. Ese fue mi no. Fue lo único que se me ocurrió decirle. Yo había conocido a la esposa. Fue lo único que se me ocurrió porque soy una idiota, pero no sabía qué hacer realmente y pensé que esta era la única línea de defensa que podía tener. Y cuando no reaccionó a eso yo no sabía qué decirle, porque yo tenía este miedo de que si lo rechazaba él ya no iba a colaborar con nosotros. No me acuerdo bien qué me respondió él, pero me siguió tocando, me metió los dedos en la vagina y me tocó toda y me besó”, contó.
La segunda en hacer pública su historia fue “Nono” Antillón, periodista que en 1986 se desempeñaba como asesora de comunicación de Arias, entonces precandidato presidencial.
“Estaba sentada frente a su escritorio, se me acercó, me tomó la mano y me la puso en su pene que estaba erecto. Yo lo empujé y me puse de pie y él se me lanzó. Me cogió por los hombros, me tiró contra un ropero y me empezó a toquetear. Con el ruido, comenzaron a tocar la puerta. De ahí en adelante no volví a aceptar estar sola con él cuando me citaba a solas. Después lo intentó en el restaurante Ana, en paseo Colón. Yo le andaba huyendo. Estábamos en una reunión y me cogía la parte de atrás del brasier”, relató la comunicadora a La Nación.
Por otro lado Emma Daly (actualmente jefa de comunicación de Human Rights Watch), quien trabajaba para el Tico Times y Reuters durante el primer mandato de Arias (1986-1990), aseguró que este ‘la toqueteó’ en 1990 mientras ella cubría una actividad en Managua, Nicaragua.
El último caso es el de la periodista Mónica Morales. Cuenta que fue en 2013 en su casa de Rohrmoser. “Al finalizar la entrevista se desplazó a su escritorio para buscar algunas fotos en su computadora. Allí me insinuó (con un gesto) que me sentara sobre su pierna para que pudiera ver en la pantalla. No sé qué cara hice pero recuerdo que me mencionó que su esposa no se iba a enojar”, escribió para Revista Perfil.
El Nobel de la Paz, además de esta denuncia por presunto abuso sexual, se encuentra siendo investigado por el conocido caso de Crucitas.
Hasta el momento, a través de su abogado, Rodolfo Brenes, el político ha manifestado que es inocente.