San José, 6 jul (elmundo.cr) – La Zona Sur del país se encuentra en un momento crítico, dado a la falta de recursos e inversión que existe en el sitio.
Ante ello, Diputados de diferentes fracciones se reunieron con Alcaldes, Regidores y autoridades del Gobierno, donde buscan una solución conjunta al problema que se presenta con la Junta de Desarrollo de la Zona Sur (Judesur), que ha visto estancado su crecimiento producto de la falta de ingresos, principalmente en el Depósito Libre de Golfito.
Y es que el pasado mes de febrero, los Diputados aprobaron un proyecto de Ley que transformó Judesur en una institución semiautónoma del Estado, con personalidad jurídica, patrimonio propio, y con capacidad de derecho público, para que tomara las riendas del desarrollo en la Zona Sur.
Dicho proyecto, planteaba aumentar el máximo de compra en el Depósito Libre de Golfito de $1000 por persona, a $1500 por persona, es decir cuatro salarios base, de modo que los visitantes puedan adquirir mayor cantidad de productos.
De acuerdo con Olivier Jiménez, del Partido Liberación Nacional (PLN), el problema recae en que existe en el Ministerio de Hacienda un nuevo reglamento que está siendo revisado, para adaptarlo a condiciones que procuren el creciente de la Zona Sur y el cual debe ser aprobado en los próximos meses, sin embargo, temen porque este no se adapte de la forma en que realmente necesita el sitio.
“Estamos esperando porque faltan todavía dos meses para que se finiquiten los artículos y el contrato; ahorita se está trabajando (en la zona) con el reglamento viejo, pero esperamos que el nuevo sea competitivo y que ayude a que la gente vaya”, señaló el liberacionista.
Por ello, el diputado Gerardo Vargas del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), aseguró que vigilarán de cerca que los cambios que se hagan en este, aboguen por un crecimiento y no por el contrario.
“No quisiéramos que con ese reglamento se borre todo lo que hicimos con la mano, tenemos fe en que el decreto no va a afectar las reformas que quisimos impulsar aquí”, destacó Vargas.
El reglamento que se encuentra vigente actualmente, cuenta con 10 años de antigüedad, lo cual, afecta aún más las condiciones de la zona al no adaptarse a las necesidades actuales.