San José. 23 de mayo. (elmundo.cr) – El diputado cristiano Mario Redondo, presentó un proyecto de ley para reformar al Patronato Nacional de la Infancia (PANI).
De acuerdo con el congresista, el fin es crear una estructura administrativa más ágil, en la cual la toma de decisiones sea más ejecutiva y menos política.
“Proponemos modificar la estructura de la institución con el fin de atacar problemáticas puntuales, que pueden ayudar a un mejor funcionamiento. La niñez demanda un PANI que responda a sus necesidades de manera pronta y adecuada”, manifestó el congresista.
La iniciativa le brinda la posibilidad a la Presidencia Ejecutiva de construir centros especializados, los cuales deberían tener condiciones diferenciadas de atención y seguridad, con el fin de salvaguardar la vida, la integridad y promover buenos hábitos.
De igual manera se busca atacar la lentitud y la forma burocrática en que se deben ejecutar los recursos por parte de las Juntas de Protección, ya que cualquier programa u actividad que se pretenda implementar, debe pasar por el estudio, aprobación y desembolso, por parte de oficinas centrales.
“Esta situación ha provocado que los recursos disponibles no se puedan ejecutar, lo cual se ve reflejado en el superávit que muestra la institución”, explicó Redondo.
Para eliminar dicho problema, se les dota a las Juntas de Protección de autonomía administrativa con el fin de que puedan ejecutar sus recursos de forma más ágil.
Esta reforma pretende dar la oportunidad al PANI de que en un futuro pueda trabajar en una “Ciudad de Niños y Adolescentes”, donde concentre a algún sector de esta población (al menos la del GAM), con el objetivo de dar una atención integral a esta población, así como enseñarles un oficio, que les permita salir adelante cuando abandonen la Institución.
También se busca la eliminación de su Junta Directiva, la cual no brinda un valor agregado a la toma de decisiones, todo lo contrario, provoca que las mismas tengan que retrasarse hasta que se reúna el órgano colegiado.
Elimina de su artículo primero la obligación de que el domicilio tenga que estar en la capital. Evidentemente, esta disposición obedece a otro momento histórico, en el cual las tecnologías de la comunicación y la información ostentaban un menor desarrollo.
En términos generales, el proyecto pretende actualizar la normativa, precisar de mejor forma algunas funciones, simplificar la estructura de la institución con el objetivo de que opere de forma más ágil, atender de forma más especializada a la población con condiciones especiales, promover una educación especializada para que los jóvenes puedan hacer frente a la vida una vez que salgan de los albergues y adecuar la Ley Orgánica a la normativa interna y a los tratados internacionales suscritos por el país, que van mucho más allá de la Convención de los Derechos del Niño, sino que comprenden otros instrumentos internacionales.
Asimismo, se propone la implementación de un plan integral para el manejo de riesgos.