Asamblea Legislativa, 01 oct (elmundo.cr) – La diputada Carmen Quesada, quien se separó de la fracción legislativa del Movimiento Libertario hace aproximadamente un mes, alega en el plenario legislativo que la situación que experimenta de irrespeto a sus derechos plenos como diputada, no es solo un problema político sino además un problema de violencia de género.
Situaciones como la no asignación de presupuesto, no contar con asesores, no poder participar del control político, no poder intervenir en debates arreglados, así como no tener oficina, son parte de los problemas que enfrenta la diputada Quesada, después de su separación del Movimiento Libertario.
Según algunos legisladores, entre ellos Franklin Corella del Partido Acción Ciudadana (PAC), Jorge Rodríguez del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), así como Ligia Fallas del Frente Amplio (FA), es un error del Directorio Legislativo, después de un mes, no haberle dado solución al asunto de forma satisfactoria para la diputada.
Sobre la situación, Carmen Quesada asegura que se trata de una gran presión política ejercida por el diputado Otto Guevara, quien se vale del acuerdo de la oposición para impedir que se de el procedimiento adecuado a su caso, ya que según la legisladora, es víctima de agresión de género por parte de este diputado.
“No es solo una situación política sino de persecución personal, el diputado Otto Guevera persigue a las mujeres que no hacen exactamente lo que el nos dice, y sí somos discriminadas, sí somos violentadas cuando no hacemos lo que el dice, cuando no hacemos exactamente lo que el quiere hacer, nos discrimina y nos violenta”, manifestó Carmen Quesada.
Por último, la diputada comentó que está consciente que hacer tal aseveración puede entorpecer la solución de su caso, en la discusión en el Directorio Legislativo, y más bien acrecentar el hostigamiento que experimenta, pero aseguró que pensar en las miles de mujeres que día a día son víctimas de violencia en este país, le da fortaleza para seguir luchando por su derechos.
